Cogerle el gusto a la comida

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Tenemos toda la equipación para salir airosas en la introducción de la alimentación complementaria de la pequeña: tenemos cuchara de plástico, de un tamaño lo suficientemente pequeño como para que le quepa en la boca y no le haga daño, tenemos plato/cuenco hondo, tenemos trona (la evolutiva de Jané) y tenemos babero...
Ahora bien, ¿Es necesario todo este despliegue para dar de comer a un bebé de seis meses y medio? Está claro que no. Porque hasta para darles de comer fruta, no hace ni falta un triturador: la peque se come el plátano que da gusto: chafado con un tenedor, chupeteándolo con sus encías... También los gajos de naranja y mandarina. 
Pero no, nosotros no somos 100% de baby led weaning...
Sobra decir aquí que come con cuchara, que sólo hemos probado a hacer blw con la fruta y alguna que otra judía verde y que tratamos de variar el menú de cada día con diferentes combinaciones de verduras y pollo, verduras y arroz, arroz con pavo...y verduras... además de la fruta, que altern…

Diabetes gestacional

En algunas páginas de Internet lo califican como 'complicación frecuente en el embarazo', pero el día en que me diagnosticaron diabetes gestacional, todo se me hizo un mundo. Estaba convencida de que con mi forma de alimentarme y el movimiento que me estaba dando hasta ese momento no tendría problemas en superar con muy buena nota el Test de O'Sullivan, es decir, el análisis que suelen hacer a las embarazadas alrededor de la semana 24 de gestación.

Dio la casualidad que en el último año, el hospital en el que llevé todo el control del embarazo decidió rebajar los valores para el control del azúcar en sangre de las embarazadas, por lo que durante semanas me torturé pensando en la mala suerte que había tenido por coincidir con esta minoración de los valores y porque, por un punto en uno de los tres controles, me hubieran colgado el cartel de 'diabética gestacional'.

Entre los factores de riesgo para padecer diabetes gestacional se encuentra el tener más de 35 años, tener obesidad, haber padecido diabetes gestacional en embarazos anteriores o tener antecedentes familiares diabéticos. Ninguno de estos factores se encuentran en 'mi historial'. Así que, dejé de darle vueltas al tema, de preguntarme por qué yo y de lamentarme...y miré para adelante.

Tener diabetes gestacional, si se lleva un buen control del azúcar y se hace ejercicio no tiene por qué suponer riesgo alguno ni para la embarazada ni para el bebé. Es más, viendo el lado positivo al asunto, gracias al control de mi dieta durante los cuatro últimos meses del embarazo creo que he aprendido a comer mejor. Además, el obligarme a andar y a controlar los hidratos de carbono que ingería, hicieron que tampoco engordase demasiado (lo que tras el parto se agradece porque la recuperación es más rápida).


El Test O'Sullivan o 'prueba de la glucosa'

Alrededor de las semanas 24-28 las embarazadas han de someterse a un control de sus niveles de azúcar en sangre. Para ello, se les realiza un análisis para el que se requiere un ayuno previo de entre 8 y 12 horas. En mi caso, la obstetra también me recomendó que durante más o menos una semana siguiese una dieta en la que cada día consumiera al menos 150gr de hidratos de carbono.

Como primer paso, extraen sangre en ayunas y seguidamente hacen tomar a la embarazada 50gr (si se trata de la 'curva corta') o 75gr (si lo que van a hacer es la prueba larga, que es la que directamente me hicieron a mí) de jarabe de glucosa. El 'potingue' está extremadamente dulce. O lo odias o te acaba gustando. Yo me sitúo en medio de estas dos valoraciones: ni me pareció insoportable en aquel momento (como sí escuché a algunas de las embarazadas que coincidieron conmigo aquel día) ni me lo volvería a tomar ahora mismo, o al menos preferiría no hacerlo.

Tras tomarlo, se pide a la embarazada que se siente o se recueste...vamos, que no se mueva, para que el jarabe haga su efecto. Volverán a extraer sangre pasada una hora y dos horas tras la ingestión (en caso de vomitarlo, se le citará otro día para repetir de nuevo todo el proceso).

Tras tres horas de reposo y de pinchazos, dan el resultado en el que los valores máximos han de oscilar entre 60-92/60-180/60-153. Los míos fueron 93/201/125. Como dos de los tres sobrepasaron los límites...se me diagnosticó diabetes gestacional.

El control del azúcar...en pleno verano

Cuando te prohíben comer algo...más te apetece. Ésta es una verdad como un templo, y la sufrí durante los tres meses de verano.

La diabetes me fue diagnosticada en junio y por delante se me atisbó un verano sin refrescos, helados y cositas ricas para sobrellevar mejor el calor.

Cada, más o menos quince días tuve cita con el endocrino, que más que recomendarme seguir una dieta concreta, me señaló qué alimentos comer con mayor y menor frecuencia durante la semana. En las citas con este especialista además se me fue controlando el peso que iba ganando (como con todo, soy muy estricta. Las primeras semanas restringí casi a cantidades mínimas el pan, la pasta y las legumbres, caminé más de una hora diaria...y como resultado recibí el primer consejo: "no te lo tomes tan al pie de la letra; vamos a intentar ganar un poco más de peso así que come un poco más de pan, de pasta y de todo lo que estás dejando de comer".

Además, cada tres días estuve midiéndome el azúcar con el glucómetro que me faciliaron (Contournext de la marca Bayer).

El control, que tuve que hacer después de cada comida (glucosa prosprandial) consistía en colocar una pequeña gotita de sangre producida por el pinchazo de la lanceta en una de las tiras reactivas que, introducidas en el aparato hacen que se detecte el nivel de azúcar.

Todos los valores tuve que registrarlos en una libreta que, semanalmente, supervisaba el endocrino para determinar si mi control del azúcar estaba siendo correcto o no.

La meta de la carrera de fondo que fue el control de la diabetes durante mi embarazo llegó el día que dí a luz.

Ahora, unos análisis de sangre determinarán si continúo teniendo valores altos de azúcar y han de tratarme como prediabética o diabética o, por el contrario, todo ha sido, como dicen, pasajero: la diabetes gestacional suele ser transitoria, al ser una complicación de la gestación, una vez que no se está gestando, desaparece.

Comentarios

  1. Mi mamá tenía diabetes gestacional cuando era embarazada de mí, entonces estoy un poco preocupada que yo la voy a tener. Es interesante como dijiste que uno se puede tomar un examen para ver si la tiene. Tal vez debo encontrar a un doctor u otro profesional que puede ayudarme aprender más. http://diabetesgladiador.com/pacientes-medicos/

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    1. Hola! No debe ser un drama tener y llevar el control de la diabetes gestacional. Si se sigue la dieta, se controla bien el azúcar y se hace caso a las recomendaciones del endocrino, no tiene por qué ir nada mal. En España, el control de los embarazos en este sentido pasa por hacer la prueba de la glucosa alrededor de la semana 20... Es en ella donde se detecta si se tiene o no la diabetes gestacional. En cualquier caso, pide que te hagan esa prueba o consulta con un endocrino y o especialista. Seguro que te pueden ayudar.

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    2. Hola! No debe ser un drama tener y llevar el control de la diabetes gestacional. Si se sigue la dieta, se controla bien el azúcar y se hace caso a las recomendaciones del endocrino, no tiene por qué ir nada mal. En España, el control de los embarazos en este sentido pasa por hacer la prueba de la glucosa alrededor de la semana 20... Es en ella donde se detecta si se tiene o no la diabetes gestacional. En cualquier caso, pide que te hagan esa prueba o consulta con un endocrino y o especialista. Seguro que te pueden ayudar.

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