Cogerle el gusto a la comida

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Tenemos toda la equipación para salir airosas en la introducción de la alimentación complementaria de la pequeña: tenemos cuchara de plástico, de un tamaño lo suficientemente pequeño como para que le quepa en la boca y no le haga daño, tenemos plato/cuenco hondo, tenemos trona (la evolutiva de Jané) y tenemos babero...
Ahora bien, ¿Es necesario todo este despliegue para dar de comer a un bebé de seis meses y medio? Está claro que no. Porque hasta para darles de comer fruta, no hace ni falta un triturador: la peque se come el plátano que da gusto: chafado con un tenedor, chupeteándolo con sus encías... También los gajos de naranja y mandarina. 
Pero no, nosotros no somos 100% de baby led weaning...
Sobra decir aquí que come con cuchara, que sólo hemos probado a hacer blw con la fruta y alguna que otra judía verde y que tratamos de variar el menú de cada día con diferentes combinaciones de verduras y pollo, verduras y arroz, arroz con pavo...y verduras... además de la fruta, que altern…

¡¡Fuera mocos!!

Supongo que les pasa a todas las mamás (a la mía, después de 30 años sigue ocurriéndole...). El miedo a que tu pequeñajo o pequeñaja se ponga malito está siempre latente. Se deja ver cada segundo y, aunque hay ratos o incluso días que puede que llegue a olvidarse, reaparece cuando menos te lo esperas.

Desde que nació la peque me he ido mentalizando de que los miedos hay que afrontarlos y las preocupaciones dejarlas apartaditas hasta que hagan falta de verdad...Y ahora, que el pediatra nos ha dicho que tenemos que observarla, creo que están empezando a dejarse ver de nuevo.

Llevo tres días resfriada, con tos y mocos que no acaban de irse del todo. Y en consecuencia, a pesar de la higiene de manos, ropa y demás, y del cuidado que hemos tenido tanto su papi como yo para no pasarle ningún virus, la pequeñaja se ha llenado de mocos. Hoy y ayer. Mocos que suben y bajan por sus conductos nasales y que hacen que respire fatal tanto por el día como por la noche.

Lo bueno es que no le han dado fiebre de momento y tampoco han ido a más. El pediatra, tras auscultarla, nos ha dicho que pueden deberse a una pequeña infección leve en las vías altas. Vamos, que no han bajado al pecho, lo cual es muy buena noticia porque de lo contrario podría complicarse el asunto y llegar a convertirse en algo peor, pero requiere observación.

Entre ayer y hoy la hemos estado lavando las fosas nasales con una solución de suero (monodosis) para que arrastre el moco, y un aspirador nasal. De esta manera, los mocos se ablandan y es mucho más fácil extraerlos.

Sin embargo, el pediatra nos ha recomendado que utilicemos el aspirador sólo en el caso de que detectemos que se le ha quedado algún moquillo perdido en su mini nariz, no por costumbre, porque le podría irritar.

Además, nos ha recetado un mucolítico que tenemos que darle en gotas cada 8 horas...

Los aspiradores nasales

Los 'sacamocos' nos llamaron la atención el día que vimos a unos amigos emplearlo como rutina de higiene con su bebé de pocas semanas después del baño. Esta pareja se turnaba, porque a ambos les daba muchísimo repelús tener que aspirar a través de un tubito los pocos mocos que su hija iba generando.

No recuerdo bien de qué marca era el que ellos utilizaban, pero nosotros hemos acabado comprando el que venden en Mercadona, de la marca Hippos:

...Y que prácticamente es igual que el de la marca Suavinex:








Existen otros tipos, tipo pera, pero no los he llegado a probar nunca.




¿Cómo quitarle los moquitos?

Tras la consulta, nuestro pediatra nos ha dado una clase práctica sobre cómo limpiarle la naricilla. Es fácil: lo primero es tumbar al bebé de lado (por si a lo largo de la limpieza le diera por vomitar o echar más babas de la cuenta). Una vez así, y con una jeringuilla o con la misma botellita monodosis de suero, hay que echar un buen chorro sobre el orificio que no reposa sobre la superficie en la que la tengamos tumbada, es decir, sobre el orificio que queda más arriba, para evitar así que el líquido se le pierda por otros lados y le llegue a los oídos.

Tras los lloros y las protestas varias, y con la fuerza que hacen en ese momento al respirar, va saliendo la mucosidad.

La pequeñaja efectivamente ha llorado, ha protestado...pero en seguida se le ha pasado y se ha puesto a sonreír tan contenta como siempre.

Iremos probando...y, lo más importante, iremos observando para que esos mocos no se pierdan por donde no deben.


Comentarios

  1. Menudos inventos estos de los quita mocos... Aún recuerdo a mi madre limpiando la nariz a mi hermana pequeña que se retorcia de incomodidad pero luego quedaba tan contenta y así se evitaban muchos catarros.
    Un saludo!!

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    1. Sí, sí, un gran invento. A los pobres les alivia un montón el sentirse despejaditos en la nariz y todavía más cuando se llenan de enooormes mocos como le pasó a mi pequeñaja, que a la pobre le costaba hasta respirar.

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  2. Hola, Soy Patri, autora del Blog la Sonrisa de Lu, he elegido tu blog para los premios Conóceme, un premio para bloggers novatos como yo, jajaja. Aquí te dejo el enlace:
    http://lasonrisadelu.blogspot.com.es/2014/01/y-los-nominados-son.html
    Espero que lo aceptes y sigas la cadena. Besitos y Felices Reyes!!

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    1. Ala!! Muchas gracias por el premio!! Qué buen regalo de Reyes!! Lo acepto con ganas de empezar a responder ya y una sonrisa de oreja a oreja...Un beso grande!

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