Horror: piojos

Imagen
Creemos que el calendario escolar es también el calendario de los piojos. Pues es falso. La pediculosis (o como se llama técnicamente a los piojos) puede aparecer en cualquier época del año y a nosotros nos tocó en pleno mes de julio, con el calorazo de la ola de calor africano azotando Madrid, la tentación de un chapuzón en la piscina a la mínima gota de sudor y el deseo de ponerse gorra a la primera de cambio.
Llevábamos un par de días notando que la peque se radicaba mucho la cabeza, pero ya el último día, viéndola que tenía hasta desazón, decidimos llevarla al pediatra, convencidos de que lo que le picaba era un nuevo brote de dermatitis y que las cositas blancas de su cuero cabelludo eran las pieles muertas que aparecían por la misma.
Nada más lejos de la realidad: "Esto son liendres", dijo la pediatra.
Y es que, por lo visto, es muy fácil confundir a los huevos de los piojos con granitos de caspa, pero también la mar de sencillo identificar unos de otros. Aquí, alguna…

Borrar todas las señales de la maternidad

Hasta ahora no había sido consciente de ello, pero es curioso cómo desde todos los rincones de la Sociedad se intenta convencer a las mujeres con hijos de que es mejor, más saludable, más justo con su feminidad e incluso más 'normal', borrar cualquier signo que muestre que han sido madres.

Lo veo cuando estamos en algún sitio cerrado y la gente nos mira molesta porque mi hija se ha puesto a llorar. Lo veo cuando leo en botes de crema antiestrías 'Borra los signos del embarazo'. Lo veo cuando leo artículos o escucho consejos de familiares y conocidos para 'enseñar a dormir toda la noche a la niña, para que yo pueda descansar mejor. Lo veo cuando mis compañeras se extrañan porque he solicitado mi intención de reducir jornada en el trabajo ('Como antes decías que no creías que la pidieras...').

Digamos que antes de quedarme embarazada mi mundo giraba en torno a muchas cosas que se disiparon una vez que vi el positivo en el Predictor. Seguramente esto sea común a muchas mamás. Tal vez no. Lo cierto es que mi mundo ahora gira en torno a la pequeñaja, a mi papel como madre, a mi nueva responsabilidad con ese ser pequeñín que requiere de mis atenciones. Y sí, desgraciadamente no puedo vivir del aire, así que tengo que compatibilizar de alguna manera el medio con el que obtengo ingresos con la crianza de mi bebé.

Charlando con mi jefe acerca de mi nuevo horario cuando me incorpore, sorprendido me dijo que no se imaginaba que fuera a pedir una reducción y, tras la sorpresa inicial, comenzó a decirme que le fastidiaba que las mujeres al final seamos las que tengamos que "cargar" con la crianza de los hijos (vaya por delante que él tiene familia numerosa).

Se me quedó grabada esta frase. Más que nada porque no considero que criar a mi hija sea una carga. Simplemente es una nueva responsabilidad que ha llegado a mi vida hace casi cuatro meses y se ha convertido en la responsabilidad más grande y más importante de la que he de ocuparme.

Una responsabilidad que está requiriendo muchos esfuerzos y sacrificios. Como el del sueño. Sin embargo, son sacrificios que hago con gusto. Porque, aunque muchas veces confieso que doy hasta cabezadas, disfruto dándole el pecho a la pequeñaja a las 3, las 4 o las 5 de la mañana, cuando incluso dormidita pide que le acerque la teta. "Ya debería dormir toda la noche", dicen algunos... "Con un biberón te deja dormir mejor, prúebalo", me dicen otros.

Es que ni quiero probar ni considero que esté por encima mi sueño de su alimentación o sus necesidades de madrugada. Estamos hablando de un bebé y la mayoría de los bebés no duermen toda la noche, no son como los adultos. Tampoco saben expresar con palabras qué les ocurre cuando notan que tienen hambre, que tienen algún dolor o simplemente que necesitan escuchar tu voz. Simplemente lo expresan con llanto. Los bebés lloran.

Tal vez la Sociedad no sea consciente de que todos, alguna vez en nuestra vida, hemos sido bebés. Y todo esto que nos molesta tanto ahora, todo esto que vemos con tanta extrañeza, era lo que nos hacía felices cuando aterrizamos en ella.

Comentarios

  1. Hola Susana.
    lo que si que hay que reconocer es que ni siquiera nosotras creíamos que la maternidad iba a ser así antes de ver el positivo en el predictor como tu dices. El mundo empieza a girar en torno a otras prioridades tanto que incluso para quien no lo esté viviendo alucinará como podemos pasar el dia hablando y hablando de lo mismo.
    Dicho esto, diré que estoy totalmente de acuerdo contigo que la sociedad ve la maternidad como una carga y no como lo maravilloso que es. Siempre nos dicen:" ya verás...se acabó la buena vida..." Y yo les digo que no sé que tendrá que al final todos repiten, o sea que merecerá la pena.
    Lo de reducir la jornada lo veo como una suerte!! un lujo!!. A mi me encantaría cogerla pero no sé si prodremos permitirlo. Ya veremos..
    Un saludo!! Y ya nos dirás si te han concedido la reduccion.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Toda la razon...De hecho muchos consideran que tener un bebe resta libertad...libertad para qué? Yo nunca me he sentido más libre que ahora.
      Y en cuanto a la reduccion...al final voy a hacer algo mejor: teletrabajar por las tardes!! Así no reduzco, que tampoco nos venia muy bien la perdida de sueldo! ;)

      Eliminar
    2. Que bien lo del teletrabajo....lo que dices, así no pierdes sueldo para tu peque. Un saludo!!

      Eliminar
  2. Lo de ver a los nenes como una carga es algo que no podré entender,me pone enferma ese termino,a ver señores que no es obligatorio tener hijos y si se tienen es para disfrutarlos.Algo tan ridiculo como reducir la jornada laboral hoy en día es una suerte,conozco a gente que no se lo conceden,es muy triste.
    Disfruta de tu chiquitina.
    Besos

    ResponderEliminar
  3. No es obligatorio tener hijos y si se tienen es muy triste pensar que encima son una carga...Hasta que la sociedad en general se conciencie (y una parte importantisima son los empresarios) seguiremos igual.
    Ya me queda poca baja, asi que estoy disfrutando a tope esos despertares con sonrisa incluida

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Onicomadesis...otro 'efecto secundario del virus boca-mano-pie'

Nuestro carrito: el NGE Elegance

Nuestra sillita de paseo: MacLaren Quest