Cogerle el gusto a la comida

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Tenemos toda la equipación para salir airosas en la introducción de la alimentación complementaria de la pequeña: tenemos cuchara de plástico, de un tamaño lo suficientemente pequeño como para que le quepa en la boca y no le haga daño, tenemos plato/cuenco hondo, tenemos trona (la evolutiva de Jané) y tenemos babero...
Ahora bien, ¿Es necesario todo este despliegue para dar de comer a un bebé de seis meses y medio? Está claro que no. Porque hasta para darles de comer fruta, no hace ni falta un triturador: la peque se come el plátano que da gusto: chafado con un tenedor, chupeteándolo con sus encías... También los gajos de naranja y mandarina. 
Pero no, nosotros no somos 100% de baby led weaning...
Sobra decir aquí que come con cuchara, que sólo hemos probado a hacer blw con la fruta y alguna que otra judía verde y que tratamos de variar el menú de cada día con diferentes combinaciones de verduras y pollo, verduras y arroz, arroz con pavo...y verduras... además de la fruta, que altern…

Preparando mi 'Central Lechera'

Compatibilizar la lactancia con el trabajo tiene pinta de ser complicado. Sin embargo, sé que es posible y tengo dos ejemplos muy cercanos: mi vecina del tercero (que todo sea dicho, tiene además nuestro mismo pediatra...ejem, ejem) y la mujer de mi primo, hasta el momento mi único referente en esto de dar teta.

También es cierto que los horarios descabellados muchas veces hacen que, por imposibilidad y por descontrol, las mamis prefieran tirar la toalla. Y está claro que por encima de todo está la alimentación de nuestros pequeños, así que si no es posible la extracción de leche, ni adelantar la alimentación complementaria (como recomiendan algunos pediatras), siempre queda la leche en polvo... Vamos, que a lo que voy es a que alternativas hay muchas a la hora de dar de comer a nuestros pequeñines cuando por motivos laborales la madre no puede estar cerca.

En nuestro caso, dentro de un mes se producirá la 'separación'. Sólo de pensarlo se me pone el cuerpo malo, así que prefiero seguir viéndolo como algo que ocurrirá (tarde o temprano) y que para ambas ha de ser lo menos traumático posible.

Y uno de los mayores traumas será la alimentación. Mi pequeñaja para esa fecha contará con cuatro meses y medio y como la base de su alimentación aún debe ser la leche hace una semana me he puesto manos a la obra para ir acostumbrando a mi pecho a los sacaleches e ir almacenando tomas. Lo ideal será sacar de un día para otro lo que la pequeñaja ha de comer mientras estoy fuera (que serán 8 horas), pero en caso de que alguno de ellos no pueda o no alcance la cantidad necesaria (que yo he estimado en unos 120ml por toma), me tranquiliza saber que tengo leche almacenada en el congelador.

Así que, para hacer crecer ese almacén, me 'ordeño' todos los días. A veces me pongo nerviosa y salen apenas 20ml. Otros, estoy más tranquila y puedo llegar a los 75ml... Dependiendo de cómo me encuentre en el momento de la extracción saco más o menos cantidad. Aunque sin duda, como mejor sale 'el chorretón' es poniendo a la pequeña en un pecho y extrayendo del otro, aprovechando el reflejo de eyección.

¿Cómo me extraigo la leche? Empecé haciéndolo manualmente. Nuestra matrona nos explicó cómo hacerlo y aunque es un poco complicado al principio, si al final eres mañosa, puedes acabar sacando la misma cantidad de leche que usando un extractor (mañosa no soy, pero con paciencia si que he podido llegar a sacarme a veces cantidades que para mí son más que decentes: 50-60ml).

Para ello se ha de llevar a cabo lo que se denomina 'Maniobra de Marmet', y cuyos pasos dejo a continuación:





Conviene, no obstante, estimular el pezón previamente, e incluso aconsejan mirar fotografías del bebé, escuchar su voz a través de audios...

En cualquier caso, y como soy mucho de probar para opinar, decidí echar mano del extractor que me prestaron: Mini Electric de Medela. A su favor diré que la velocidad con que sale la leche es...la leche, rápido, mucho más rápido que cuando lo he intentado de forma manual. Es pequeño y no ocupa mucho espacio. sin embargo, hace mucho ruido y la sensación de 'ordeño' es un poco desagradable. Si no se ha estimulado el pecho previamente puedes llegar a hacerte daño porque realmente lo exprime y tira del pezón hasta el punto de parecer que se va a quedar enganchado en el aparatejo. Es éste:



Por otro lado, una amiga, que no tuvo suerte con la lactancia materna, me prestó la semana pasada su sacaleches. Manual. Nada de electricidad de por medio y por lo que parecía en un principio, más práctico y silencioso que el Mini Electric de Medela. Se trata del Sacaleches Manual de Chicco.


A su favor: pesa muy poco, viene con dos tarritos a los que se puede adaptar la tetina y convertirlos en biberón para ofrecer al bebé directamente la leche extraída y el protector del embudo es de silicona (puede parece una tontería, pero que se pueda quitar y lavar aparte tras las extracciones me parece un punto a su favor por higiene).

En su contra: muchas más cosas. Estar extrayendo manualmente la leche y dándole a la palanquita acaba cansando...y mucho. Los tarros se desenroscan con suma facilidad. La leche a veces se cuela entre el protector de silicona y el embudo, lo cual acaba haciendo que se monte la guarrería padre. 

Este extractor es suave...tan suave que mientras extraes de un pecho, el otro se estimula y se prepara para sacar leche. Pero tan tan tan suave...que desde hace dos días no sé si se me ha escacharrado, pero no succiona bien. Vamos, tan suave, que no saca ná.

Para almacenar la leche estoy utilizando tanto tarritos de vidrio como los vasos de almacenamiento de leche de la marcha Avent. En cada uno de ellos anoto la fecha de extracción pero no la cantidad que extraigo (porque siempre es la misma), aunque sí que recomiendan que se almacenen también cantidades pequeñas por si hubiera que añadir más leche a la toma del bebé.

He probado a descongelar uno de los botes del principio para saber si la lipasa había hecho de las suyas (tal y como leí en www.mamaybloguera.com) y la leche olía a rancio o no le gustaba a la pequeñaja, pero no ha habido problema, la tía se toma su biberón por las mañanas si rechistar (tras varios días de pruebas con distintas tetinas porque no había manera de que cogiera ninguna).

En cualquier caso, ahí seguimos, cada día un poquito más. Mi central lechera va tomando forma y creo que ya tendré más o menos un litro y medio...por si las moscas. 

¿Y vosotras?, ¿Cómo os apañasteis?, ¿congelasteis leche?

Toda nueva idea...será bienvenida!!

Comentarios

  1. Ayer te deje un comentario y hoy no está.. porque se borran??

    Te decía que yo utilice el mini de medela y me fue muy bien, aunque te tienes que acostumbrar al ruido...

    Para la conservación utilice las bolsas de medela, me parecieron la mejor opción para congelar, destine un cajón para la leche y las bolsitas abultan menos, aunque son caras.

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    Respuestas
    1. Mamapuede, pues no sé qué le pasará a Blogger porque tambien tuve problemas para dejar guardada la entrada (la hice por partes, a ratitos...). En fin.

      Lo malo del Mini electric de Medela creo que es el ruido, pero bueno, de momento me está dando muy buen resultado. Y para guardar, he vuelto a comprar otra caja de botes de Avent porque me daba apuro que alguna bolsa se me rajara...

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  2. Yo al principio también congele,por si acaso y lo hice en esos botes de Avent;compre mas y los utilizo ahora para congelar los pures,para meter trocitos de fruta,etc;son muy útiles;el sacaleches electrico lo cogí de esta marca también y es comodisimo.
    Un beso

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  3. La verdad es que me parecen muy practicos... y ademas son apilables!!
    La verdad es que con todo Lo que tengo ya, si se me rompe el frigorifico me da un infarto.

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