Horror: piojos

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Creemos que el calendario escolar es también el calendario de los piojos. Pues es falso. La pediculosis (o como se llama técnicamente a los piojos) puede aparecer en cualquier época del año y a nosotros nos tocó en pleno mes de julio, con el calorazo de la ola de calor africano azotando Madrid, la tentación de un chapuzón en la piscina a la mínima gota de sudor y el deseo de ponerse gorra a la primera de cambio.
Llevábamos un par de días notando que la peque se radicaba mucho la cabeza, pero ya el último día, viéndola que tenía hasta desazón, decidimos llevarla al pediatra, convencidos de que lo que le picaba era un nuevo brote de dermatitis y que las cositas blancas de su cuero cabelludo eran las pieles muertas que aparecían por la misma.
Nada más lejos de la realidad: "Esto son liendres", dijo la pediatra.
Y es que, por lo visto, es muy fácil confundir a los huevos de los piojos con granitos de caspa, pero también la mar de sencillo identificar unos de otros. Aquí, alguna…

Recomendaciones para la Lactancia Materna en la Vuelta al Trabajo

Gracias a las explicaciones y al ánimo de nuestra matrona en las clases de posparto a las que acudía antes de incorporarme al trabajo, he conseguido darme ánimos para continuar con la lactancia. Aunque ya tenía pensado hacerlo, lo cierto es que no puedo evitar venirme a abajo en ocasiones pensando que quizá el pediatra tenga razón y por estrés, nervios o lo que sea puede que algún día no pueda sacarme toda la leche que la pequeñaja necesitará al día siguiente. Cierto es que tengo el congelador repleto de botecitos de leche congelada para evitar esto precisamente, pero el gen de la 'preocupación-por-todo' lo tengo muy despierto desde siempre y creo que desde que soy mami ha crecido un poquitín más.

Pero, al lío. Como os contaba, tras una de las últimas clases de postparto noté como un ánimo renovado y, sobre todo, porque ya llevo una semana y media trabajando y amamantando a la pequeñaja y creo que no está siendo tan complicado como pensé. Sí, claro que es posible. Va a ser posible y lo voy a hacer bien.

Nuestra matrona nos explicó cómo extraernos leche, cómo conservarla, cómo y cuándo es mejor dársela al bebé...y lo que es más importante, nos insufló muchos muchos ánimos, porque, si queremos, podemos.

Como me parecieron muy buenos, os extracto a continuación los consejos que nos dio, por si a alguna también pudieran servirle:

1. Si hay que incorporarse al trabajo es posible seguir amamantando durante muchos meses más al bebé (claro está, siempre que la madre quiera y esté dispuesta).

2. En un horario laboral continuo de 8 horas, si le ofrece el pecho a su bebé inmediatamente antes de salir de casa e inmediatamente tras su vuelta, el bebé necesitará 1 o 2 tomas en su ausencia.

Efectivamente, es lo que tengo calculado y todos los días se cumple: a las 10 y a las 2, ya se sabe que tiene hambre. Además, como estuve 'ensayando' durante semanas, he calculado que para cada toma le vienen bien unos 100ml (unos días son 100, otros días son 120...), por lo que me resulta muy fácil saber cuánto tengo que extraerme.

3. Los lactantes normalmente piden a menudo cuando la madre está disponible siendo alimentados a demanda, pero cuando la madre no está, son capaces de aguantar varias horas sin comer. Algunos duermen prolongadamente en ausencia de la madre para pedir mucho más cuando está a su lado.

He de decir que este punto me hace gracia cada vez que lo leo. Puede que sea cierto y existan bebés que se pasan las horas sin comer a la espera de que vuelva su mamá... Creo que, a juzgar por lo tragona que es, eso no le va a pasar a la pequeñaja. De hecho, y comprobado está en estos 15 días que llevo trabajando, se toma sus 100ml y si le ofreces más, pues más se toma...No tiene límite, siempre está dispuesta a tragar.

4. Es importante que la madre aproveche las horas en que puede descansar. Puede quedarse dormida mientras amamanta en la noche o dormir la siesta mientras da el pecho...así como dormir y descansar más en sus días libres.

5. Es recomendable, unos 15 días antes de incorporarse a trabajar, familiarizarse con la extracción de leche y crear una reserva de la misma para ofrecer a su hijo en aquellas tomas en las que no esté a su lado.

6. Ajustar el horario de las tomas de lactancia materna a los momentos en que la madre esté en casa, aumentando el número de tomas el fin de semana o por las noches.

7. Si la ausencia de la madre es prolongada convendrá que utilice un extractor  de leche en su lugar de trabajo, para evitar la congestión mamaria. La leche extraída puede almacenarse a temperatura ambiente (máx. 25ºC de 4 a 8 horas) hasta llegar a casa o en una nevera portátil.

8. Si la incorporación al trabajo se produce antes de los 6 meses de edad del bebé, la mejor manera de mantener la lactancia consiste en extraerse la leche y almacenarla para que se la ofrezca cuando no esté la madre.

9. Si la madre se incorpora al trabajo y su hijo está próximo a los 6 meses de vida, se pueden ofrecer otros alimentos en forma de puré (arroz, patata cocida, puré de verduras, puré de verduras con carne, puré de frutas...) durante sus ausencias, de manera que cuando la madre vuelva a casa le puede ofrecer el pecho a demanda.

He readaptado cada punto según voy viendo. Así, continuamos con lactancia materna exclusiva (con intención de seguir así este mes próximo e iniciar la alimentación complementaria a partir de los 6 meses). Por la mañana antes de irme (a las 7:30) le doy de comer y me extraigo hasta dejar el pecho a 0, y vuelvo a darle de comer cuando regreso a casa, a eso de las 15:30 o 16:00. Salvo los tres primeros días que volví del trabajo con el pecho algo dolorido, no he vuelto a tener ningún problema. Al final del día estoy algo más cargada, pero aguanto bien hasta las 15:30.

Respecto a la reserva de leche, y como ya os comenté, tengo alrededor de 3l de leche en botecitos de 100ml, 70ml, 60 o 50ml...varios botes y varias cantidades...por si acaso algún día no pudiera extraerme.

Y en cuanto al descanso...bueno, intento aprovechar a echarme siestas, pero es superior a mí. Necesito actividad, me creo que tengo que seguir al pie del cañón una vez llego a casa, y eso hace que llegue al final de la semana casi al borde de la extenuación. Será cuestión de mentalizarme de que no soy superwoman. Aunque eso, como todo, creo que me llevará tiempo.

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