A mis hijas

Os quiero. Gracias por enseñarme a ser mamá, cada día, porque viéndoos crecer, reír, dormir, llorar, jugar... me doy cuenta de que algo bien lo estoy haciendo cuando estáis llenas de vida. Si hace unos años me hubieran preguntado qué me hace feliz, habría enumerado una larga lista de cosas. Hoy lo tengo claro: vosotras, que sois mi mayor proyecto de futuro, con el que deseo superarme cada día y aprender.Veros me demuestra todo lo que nos queremos papá y yo y que merece la pena dar el salto al vacío que supone tener hijos... Porque, y espero que lo experimentéis algún día, ser madre es lo más duro, pero a la vez lo más satisfactorio que podréis hacer nunca.Nadie te avisa ni te orienta... todo se hace avanzar tomándole la mano al instinto, que es muy sabio. Teneros cerca y disfrutaros, pero también el poder recordar vuestro olor y vuestras risas cuando estoy lejos nos hace estar unidas por más de una hebra roja, por miles de hebras Irrompibles, eternas.Sois y seréis la mayor responsabil…

Shhhhh, ¡A dormir!

En numerosos artículos sobre maternidad, uno de los temas recurrentes es el referido al sueño del bebé. Debe de ser que esto genera tantísimas dudas en los padres, que en (casi) todos los sitios lo encuentras. De hecho, no sólo es posible leerlo..., en las convetsaciones con terceros es una de las tres "preguntas básicas":

1. ¿Qué tal tu peque?
2. ¿Come bien?
3. ¿Y qué tal duerme?

Siempre por este orden...

Al principio de los principios, recién llegados del hospital, el que durmiera laaaargos periodos de tiempo indistintamente por el día y por la noche, era absolutamente normal. Ante la preocupación por sus lloros nocturnos siempre recibíamos la misma respuesta: "Es normal, los tres primeros meses es así". Y todos tan conformes.

Pasado ese primer trimestre en que parece ser todas las preocupaciones de una mamiprimi como yo iban a encontrar solución, seguíamos con muchos muchos muchos despertares nocturnos, pero ya se empezaron a perfilar sus primeras rutinas siesteras: me despierto sobre las 9 o 10:00, siesta a las 13:00, siesta a las 17:00, y juerga insospechada a partir de las 21:00. La pequeñaja con cuatro meses nos había salido respondona, pues con un "buahhhh buahhh" nos respondía a su manera de ver nuestro "Habrá que ir yéndose ala cama...".

Las abuelas, cargaditas de experiencia, nos decían que eso era de la teta, que tenía vicio, que se despertaba porque tenía hambre ("¿pero no era vicio?"), que cuando comiera más cosas estaría más llena y se dormiría mejor.

La vuelta al trabajo (alargando lactancia y pocas vacaciones restantes del año pasado conseguí incorporarme a las 20 semanas) fue especialmente dura. Como seguía despertándose era imposible lograr dormir 7 u 8 horas del tirón para que con el madrugón mami fuera fresquita a trabajar... Así que todas las mañanas aparezco medio china en la oficina.

Llegados los 5-6 meses parece que la rutina de baño-cena-teta-cuna empezó a cogerla bien. ¡Bieeen!, ¡bieeen!, ya empezamos a ver algo de luz al final del túnel... Con despertares nocturnos, eso sí.

¿La razón? Según las abuelas: por vicio, según los abuelos: por juerga, según el pediatra: por necesidad de recuerdo de teta. Según mamiprimi: por apego.

Y es con este apego con el que nos hemos plantado en los ocho meses y medio, 8,5kg y sus casi ocho despertares y medio nocturnos. Bueno, quizá no tantos, pero si con unos cuantos.

La rutina que teníamos establecida se fue a la porra porque ella misma ha decidido que no la quiere y llegadas las 22:00h dice que te vayas tú a dormir, que no tiene sueño.

Así que nos tiene algo descolocaos. El papi dice que en una de éstas se lo carga. Y yo...la verdad es que quiero creer lo que leí ayer en un artículo de pediatría: que alrededor de los 7-8 meses experimentan una fase de retorno. Es decir, fuera rutinas, fuera despertarse poco o no despertarse, fueeeraaa toodooo!

Y entre eso, y lo que nos dijo la semana pasada un amigo con hijos mayores: "a los primerizos os hacemos creer que eso es así el primer mes, para no desanimaros. Luego, como se sigue repitiendo, os decimos que son sólo los 6 primeros meses, después el primer año y, te digo, mi hija tiene cuatro años y se sigue despertando'.

Está claro que la experiencia es un grado, pero me acabó hundiendo en la miseria. Muerta me ha dejado.

¿Vosotr@s qué pensáis?

Comentarios

  1. Yo realmente creo que es todo del apego porque todos los gestos apuntan a que tiene sueño pero quiere dormir quiere juerga con mami y aun mas se frustra cuando no consigue cojer el sueño debido a ya sea el calor o las ganas de estar con mami pronto llegaran los diaa que caera rendida en la cama por el exceso de actividad en el parque u otros lugares
    gran entrada como todas

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