¿Exigimos al mayor más de lo que deberíamos?

Sirvan estas líneas para inaugurar la nueva entrada del nuevo año... ¡Feliz 2019!, que espero hayáis comenzado con buen pie. En casa lo hemos estrenado de la misma manera de la que lo terminamos: con virus.Primero fue la mayor, luego caí yo y para estrenar este 2019, la peque ha sido la que ha continuado la racha. Nada preocupante, pero molesto, muy molesto.Y esto nos lleva a una pequeña reflexión, porque mientras la mayor estuvo malita, con vómitos, fiebre, malestar en general, dolor de tripa, etc..., se sentía segura, acompañada, mimada... y notar esto y que te diga si la vas a cuidar siempre, te da que pensar. Sobre todo porque quizá desde que nació su hermana hace un año y medio no la hemos prestado toda la atención que se merece. ¡Que sólo tiene 5 años! Puede que a veces se nos olvide y la exijamos más de lo que debemos. Mientras le pedimos cosas, aunque pensamos que estamos favoreciendo su autonomía y que le estamos otorgando la categoría inigualable de hermana mayor, puede que …

Shhhhh, ¡A dormir!

En numerosos artículos sobre maternidad, uno de los temas recurrentes es el referido al sueño del bebé. Debe de ser que esto genera tantísimas dudas en los padres, que en (casi) todos los sitios lo encuentras. De hecho, no sólo es posible leerlo..., en las convetsaciones con terceros es una de las tres "preguntas básicas":

1. ¿Qué tal tu peque?
2. ¿Come bien?
3. ¿Y qué tal duerme?

Siempre por este orden...

Al principio de los principios, recién llegados del hospital, el que durmiera laaaargos periodos de tiempo indistintamente por el día y por la noche, era absolutamente normal. Ante la preocupación por sus lloros nocturnos siempre recibíamos la misma respuesta: "Es normal, los tres primeros meses es así". Y todos tan conformes.

Pasado ese primer trimestre en que parece ser todas las preocupaciones de una mamiprimi como yo iban a encontrar solución, seguíamos con muchos muchos muchos despertares nocturnos, pero ya se empezaron a perfilar sus primeras rutinas siesteras: me despierto sobre las 9 o 10:00, siesta a las 13:00, siesta a las 17:00, y juerga insospechada a partir de las 21:00. La pequeñaja con cuatro meses nos había salido respondona, pues con un "buahhhh buahhh" nos respondía a su manera de ver nuestro "Habrá que ir yéndose ala cama...".

Las abuelas, cargaditas de experiencia, nos decían que eso era de la teta, que tenía vicio, que se despertaba porque tenía hambre ("¿pero no era vicio?"), que cuando comiera más cosas estaría más llena y se dormiría mejor.

La vuelta al trabajo (alargando lactancia y pocas vacaciones restantes del año pasado conseguí incorporarme a las 20 semanas) fue especialmente dura. Como seguía despertándose era imposible lograr dormir 7 u 8 horas del tirón para que con el madrugón mami fuera fresquita a trabajar... Así que todas las mañanas aparezco medio china en la oficina.

Llegados los 5-6 meses parece que la rutina de baño-cena-teta-cuna empezó a cogerla bien. ¡Bieeen!, ¡bieeen!, ya empezamos a ver algo de luz al final del túnel... Con despertares nocturnos, eso sí.

¿La razón? Según las abuelas: por vicio, según los abuelos: por juerga, según el pediatra: por necesidad de recuerdo de teta. Según mamiprimi: por apego.

Y es con este apego con el que nos hemos plantado en los ocho meses y medio, 8,5kg y sus casi ocho despertares y medio nocturnos. Bueno, quizá no tantos, pero si con unos cuantos.

La rutina que teníamos establecida se fue a la porra porque ella misma ha decidido que no la quiere y llegadas las 22:00h dice que te vayas tú a dormir, que no tiene sueño.

Así que nos tiene algo descolocaos. El papi dice que en una de éstas se lo carga. Y yo...la verdad es que quiero creer lo que leí ayer en un artículo de pediatría: que alrededor de los 7-8 meses experimentan una fase de retorno. Es decir, fuera rutinas, fuera despertarse poco o no despertarse, fueeeraaa toodooo!

Y entre eso, y lo que nos dijo la semana pasada un amigo con hijos mayores: "a los primerizos os hacemos creer que eso es así el primer mes, para no desanimaros. Luego, como se sigue repitiendo, os decimos que son sólo los 6 primeros meses, después el primer año y, te digo, mi hija tiene cuatro años y se sigue despertando'.

Está claro que la experiencia es un grado, pero me acabó hundiendo en la miseria. Muerta me ha dejado.

¿Vosotr@s qué pensáis?

Comentarios

  1. Yo realmente creo que es todo del apego porque todos los gestos apuntan a que tiene sueño pero quiere dormir quiere juerga con mami y aun mas se frustra cuando no consigue cojer el sueño debido a ya sea el calor o las ganas de estar con mami pronto llegaran los diaa que caera rendida en la cama por el exceso de actividad en el parque u otros lugares
    gran entrada como todas

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