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Tanto tiempo dentro...como fuera

El título de la entrada no es del todo verdad, sobre todo porque la pequeñaja nació en la semana 41, haciéndose un poquito de rogar. O sea, que no se pasó 9 meses dentro de su mami, sino un poquitín más. Fuera, sí acaba de cumplir ese tiempo, y me parece mentira que ya haya pasado tanto y tan rápido.

La miro y me parece un bebé grande, me parece que está enorme, que está creciendo a la velocidad del rayo. Pero luego en el parque me fijo en los niños que juegan, que bajan el tobogán despatarrándose...y veo a mi pequeñaja pequeñísima en comparación y me doy cuenta de que esto no ha hecho más que empezar.

De momento, he observado que la enana ha ganado muchísimo en motricidad y creo que la matronatación puede haber ayudado ello. Está muy espabilada, da palmitas a la primera de cambio y dice hola y adiós con la manita a todo lo que se menea.

Le gusta mucho hacer la croqueta encima de la cama, sentarse en la cuna y agarrándose a las paredes de ésta, levantarse hasta ponerse de pie. Este ejercicio lo hace también en el suelo...agarrándose a la mesa, al mueble de la tv, o a su sacrificada madre, que tiene que tirarse al suelo a jugar con ella y servirle la mayoría de las veces de colchoneta.

Está empezando a reptar (porque exactamente no es gateo del todo, la verdad), pero enseguida se cansa y a veces hasta le salen carcajadas de la risa floja que le da.

La risa es una de las cosas que más me sorprenden, porque se ríe muchísimo, se ríe hasta con la mirada...

Cumplimos 9 meses...y 9 meses sin dormir en condiciones. La verdad es que ya me he mentalizado de que esto es una etapa, que pasará algún día y cuando pasen muchos años me reiré de todo esto y lo recordaré con cariño. Muy bonito, sí, pero no puedo evitar ponerme de mala uva por tener que despertarme varias veces de madrugada...y eso que ya no hace falta enchufarle teta con cada lloro nocturno, porque hay veces que sólo con agarrarle la manita un poco se calma.

Seguimos también sin un sólo diente. Ni se ve, ni de momento se los espera. Y eso que mi suegra lleva diciendo desde los 3 meses "ay que pronto le va a salir un dieeenteeee". Me parece que su predicción falló.

Y en cuanto al habla, lo que tenemos son balbuceos muy graciosos, incluso tuvimos una semana de "papapapapapa", pero parece que ya se le ha olvidado. Dice "abbbba" sin saber ni ella ni nosotros lo que significa. Y muchos "eehhhh", "aahhhh", "bbbuuuuu", "ooaaahhh", y unos cuantos de estos más.

Cómo crece, cómo crece. Y pensar que hace un año estábamos a su espera...

Comentarios

  1. Arrrrg había dejado un comentario largísimo y se ha borrado!
    Se llevan sólo un mes tu nena y mi Pingüino y creo que esta etapa es la mejor cuando ya empiezan a hacer cosas solitos y están tan comestibles con sus gracias jajaja
    A mi tambien me pasa lo que cuentas de los columpios parece tan grande en casa y tan chiquitín con los otros bebés.
    Bss!

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    Respuestas
    1. Sí....supongo que cada etapa tiene lo suyo, pero es que en ésta son taaan graciosos!

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