Ir al contenido principal

Mamitis

Me incorporé al trabajo cuando la pequeñaja tenía cuatro meses y medio, y deseé en ese momento haber nacido en algún país del norte de Europa, en los que las bajas por maternidad son bastante más largas que aquí.

Poco tiempo a su lado...

La peque no era muy consciente de mis idas, pues la mayoría de los días la llevaba dormida a casa de mi madre y, si no había alcanzado el sueño, se dormía en seguida una vez me había ido yo: mi madre la mecía un poquito y listo.

Al llegar a casa después de mi jornada laboral, un poco de teta solucionaba nuestro desapego mañanero y ya podíamos disfrutar de nuestra tarde juntas.

Poco a poco, la pequeñaja ha ido siendo más consciente de que me voy y ahora con 9 meses incluso llora.

Cuando estoy con ella, no me suelta. Prefiere estar encima de mi a estar con nadie más y si le ponemos los juguetes en el suelo, tengo que estar a su lado sentada, aunque yo no interactúe con el 'pato Alfredo', el 'oso pomposo' o la 'caja de los tesoros'. El simple hecho de tenerme a su lado la tranquiliza. Y si percibe cierta intención por mi parte de levantarme o retirarme a otro lado...consigue llegar hasta a mí y subirse a mis piernas.

Si no me ve, llora. Si ve que me alejo, aunque sea al otro lado del pasillo de casa, llora. Si la coge su abuela, su abuelo, su tío o su papi, sabiendo que estoy yo al lado...llora. Por las noche, en cualquiera de sus despertares, llora...y si no la consuelo, puede llegar a convertirse en un sinvivir nocturno.

No es vicio de teta, ni me adora porque soy la persona a la que tiene más a mano...

La conclusión es que tiene mamitis.

He leído que esa angustia por la separación suele manifestarse más acusada cuando comienzan a gatear, porque se mueven, se alejan, y a la vez observan como su centro de referencia (mami) también se va de su lado.

Tengo que confesar que en el fondo me agrada que me quiera, que sepa que soy su mami, que me eche tanto de menos. Pero esto es egoísta a la vez. Porque por otro lado no me gusta que llore desesperadamente como en la madrugada porque me está echando de menos. No me gusta ver la cara de decepción de su papi cuando prefiere mis bracitos a los suyos. Y mucho menos me gusta que se angustie o que en su pequeña mente de bebe tenga la idea de que mami no está.

Mamitis.

Está caro que el vínculo entre mamás y bebès es el que es y que algún día, cuando las hormonas le hagan sentir que su madre "le raya", me acordaré con ternura de este momento y echaré de menos estos placajes que me hace ahora siendo un mico como es, pero hoy digo que su mamitis me gusta y me preocupa por partes iguales.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Nuestro carrito: el NGE Elegance

Vivir en un cuarto piso sin ascensor y tener un C3 como coche familiar nos puso las exigencias muy arriba en la tarea de buscar carrito para nuestra pequeñaja, hace ya casi un año. 
Al futuro carrito le pedíamos que se pudiera plegar fácilmente y que, una vez plegado, no ocupase demasiado espacio. Además, considerábamos requisito indispensable que no pesara mucho y que esto facilitara las subidas diarias a casa, con el fin de que no se convirtiera en una pesadilla.
Por supuesto, el dinero. Aunque nuestro carrito fue el regalo de uno de mis cuñados, no queríamos pasarnos en el presupuesto, pues es bien conocido que ciertos carritos ahora 'de moda' pueden llegar a superar los 1.200 euros fácilmente. 
En principio, éstas fueron nuestras coordenadas iniciales. Y tal cual las llevábamos aprendidas, tal cual las encontramos en el NGE, modelo Elegance. Se trata de una marca relativamente nueva, made in Spain, que nos llamó la atención por lo que se parece al Bugaboo, por lo ligero q…

¿Látex o silicona?

Dos o tres meses antes de que la pequeñaja naciera empezamos a almacenar en una caja de mimbre todos los chupetes que nos iban regalando, sin tener aún demasiado claro si se los pondríamos o no ya que muchos especialistas, varios artículos y algunos 'entendidillos' opinan que el chupete puede ocasionar confusión al bebé lactante y hacer que éste acabe rechazando el pecho de la madre.

Nosotros, que somos muy leídos, teníamos en mente listados y listados de artículos que impulsaban la no utilización del chupete para los bebés. Pero, por contra, cada canastilla que nos regalaban traía uno o dos modelos diferentes, más grandes, más pequeños, de colores más vistosos y con dibujos más o menos llamativos...

Cuando nació, optamos las primeras semanas por meterle el dedo meñique en la boca cada vez que lloraba desconsoladamente, intentando tocar con la punta su paladar. Y he de dedir que esto nos funcionó a la perfección hasta que la pequeñaja cumplió su tercera semana, le calmaba una…

Onicomadesis...otro 'efecto secundario del virus boca-mano-pie'

Hace una semana y media detecté en una de las uñas de la mano que la peque parecía  haberse pillado un dedo. El estado que presentaba su uña era como si hubiera sufrido un traumatismo (se hubiera pillado con una puerta, con una silla contra la pared o le hubieran pisado la mano muy fuerte). La uña se le estaba empezando a desprender desde la raíz y el resto tenía un aspecto como levantado.

Le pregunté si se había pillado con algo y me contestó que sí.

No le di más importancia porque por el estado que presentaba, sólo quedaba que se le cayera del todo y ya le naciera la nueva.

Pero al día siguiente, vi que la uña del dedo corazón la tenía igual y a los pocos días, las de la otra mano también. Así que mientras especulaba con mil hipótesis (sin consultar Internet, muchas veces nos creemos pediatras y expertos en medicina, asociando mil males a lo que les pasa a nuestros pequeños): falta de vitaminas, escasez de calcio, dermatitis, etc... cogí cita para el pediatra.

Onicomadesis es la resp…