A mis hijas

Os quiero. Gracias por enseñarme a ser mamá, cada día, porque viéndoos crecer, reír, dormir, llorar, jugar... me doy cuenta de que algo bien lo estoy haciendo cuando estáis llenas de vida. Si hace unos años me hubieran preguntado qué me hace feliz, habría enumerado una larga lista de cosas. Hoy lo tengo claro: vosotras, que sois mi mayor proyecto de futuro, con el que deseo superarme cada día y aprender.Veros me demuestra todo lo que nos queremos papá y yo y que merece la pena dar el salto al vacío que supone tener hijos... Porque, y espero que lo experimentéis algún día, ser madre es lo más duro, pero a la vez lo más satisfactorio que podréis hacer nunca.Nadie te avisa ni te orienta... todo se hace avanzar tomándole la mano al instinto, que es muy sabio. Teneros cerca y disfrutaros, pero también el poder recordar vuestro olor y vuestras risas cuando estoy lejos nos hace estar unidas por más de una hebra roja, por miles de hebras Irrompibles, eternas.Sois y seréis la mayor responsabil…

Cremas para el culete

Uno de los primeros consejos que nos dio una prima de mi marido fue que no costumbrásemos a echar cremita en el culete de la pequeñaja "porque se les acostumbra la piel". Total, que entre los productos que venían en las mil canastillas de regalo que guardamos en casa y los que ya en el hospital nos fueron regalando, teníamos todo un variado muestrario de cremitas para rozaduras de pañal "por si acaso".

La peque nació y a los tres días de estar ya en casa vimos que tenía el culete como los monos de zoo, así que pecamos de "aventurados" y desoyendo los consejos de la prima, decidimos untar el culete de nuestro bebé con un poco de crema en cada cambio de pañal.

La primera que usamos fue Bepanthol, de la marca Bayer. Nada pringosa, suave, sin olor y fácil de extender por la delicada piel de nuestro bebé.

Pero como soy mucho de probar, la alterné con Nutraisdin-crema reparadora, de marca Isdin. Más del estilo del cemento: super dura, nada fàcil de extender, pero con el aspecto de ser muy eficaz (probad a untar con escayola el culo de vuestros bebés...pues ése es el efecto). Como ésta era tan dura, sólo hacía falta una porción de crema del tamaño de un garbanzo para cubrir todo el área, con lo cual el botecito de crema (de 100ml) nos duró hasta el quinto mes de vida de la pequeñaja. Los cerca de 14 euros que cuesta son amortizables desde luego.

Similar a Bepanthol, es Mitosyl, de Sanofi. Fácil de untar, efectiva y no muy cara (5 euros, más o menos, el botecito de 65gr).

Ahora, con un culete que cuidar de casi 11 meses, y en plena efervescencia de los dientes, alternamos la crema reparadora para las rojeces de pañal de la marca Mustela con otra que nos va mucho mejor que ninguna, hecha a base de Caléndula, que se llama Calenduflor y nos costó unos 10 euros en la farmacia.

Si tuviera que recomendar alguna, sería ésa. Similar a la crema de Caléndula de la marca Welleda, que viene en muchas canastillas y que además nos recomendó nuestra matrona.

Ahora que...¿un remedio anticrisis para el culete de nuestros bebés y que además es, como dicen las abuelas, "mano de santo"?

Mezcla de aceite de oliva con unas cucharaditas de Maizena. Se hace una pasta ligera, se le extiende bien por el culete una vez por cada cambio de pañal y......¡¡se hizo el milagro!! Las rojeces e irritaciones desaparecen como por arte de magia.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Nuestro carrito: el NGE Elegance

¿Látex o silicona?

Onicomadesis...otro 'efecto secundario del virus boca-mano-pie'