¿Exigimos al mayor más de lo que deberíamos?

Sirvan estas líneas para inaugurar la nueva entrada del nuevo año... ¡Feliz 2019!, que espero hayáis comenzado con buen pie. En casa lo hemos estrenado de la misma manera de la que lo terminamos: con virus.Primero fue la mayor, luego caí yo y para estrenar este 2019, la peque ha sido la que ha continuado la racha. Nada preocupante, pero molesto, muy molesto.Y esto nos lleva a una pequeña reflexión, porque mientras la mayor estuvo malita, con vómitos, fiebre, malestar en general, dolor de tripa, etc..., se sentía segura, acompañada, mimada... y notar esto y que te diga si la vas a cuidar siempre, te da que pensar. Sobre todo porque quizá desde que nació su hermana hace un año y medio no la hemos prestado toda la atención que se merece. ¡Que sólo tiene 5 años! Puede que a veces se nos olvide y la exijamos más de lo que debemos. Mientras le pedimos cosas, aunque pensamos que estamos favoreciendo su autonomía y que le estamos otorgando la categoría inigualable de hermana mayor, puede que …

Cremas para el culete

Uno de los primeros consejos que nos dio una prima de mi marido fue que no costumbrásemos a echar cremita en el culete de la pequeñaja "porque se les acostumbra la piel". Total, que entre los productos que venían en las mil canastillas de regalo que guardamos en casa y los que ya en el hospital nos fueron regalando, teníamos todo un variado muestrario de cremitas para rozaduras de pañal "por si acaso".

La peque nació y a los tres días de estar ya en casa vimos que tenía el culete como los monos de zoo, así que pecamos de "aventurados" y desoyendo los consejos de la prima, decidimos untar el culete de nuestro bebé con un poco de crema en cada cambio de pañal.

La primera que usamos fue Bepanthol, de la marca Bayer. Nada pringosa, suave, sin olor y fácil de extender por la delicada piel de nuestro bebé.

Pero como soy mucho de probar, la alterné con Nutraisdin-crema reparadora, de marca Isdin. Más del estilo del cemento: super dura, nada fàcil de extender, pero con el aspecto de ser muy eficaz (probad a untar con escayola el culo de vuestros bebés...pues ése es el efecto). Como ésta era tan dura, sólo hacía falta una porción de crema del tamaño de un garbanzo para cubrir todo el área, con lo cual el botecito de crema (de 100ml) nos duró hasta el quinto mes de vida de la pequeñaja. Los cerca de 14 euros que cuesta son amortizables desde luego.

Similar a Bepanthol, es Mitosyl, de Sanofi. Fácil de untar, efectiva y no muy cara (5 euros, más o menos, el botecito de 65gr).

Ahora, con un culete que cuidar de casi 11 meses, y en plena efervescencia de los dientes, alternamos la crema reparadora para las rojeces de pañal de la marca Mustela con otra que nos va mucho mejor que ninguna, hecha a base de Caléndula, que se llama Calenduflor y nos costó unos 10 euros en la farmacia.

Si tuviera que recomendar alguna, sería ésa. Similar a la crema de Caléndula de la marca Welleda, que viene en muchas canastillas y que además nos recomendó nuestra matrona.

Ahora que...¿un remedio anticrisis para el culete de nuestros bebés y que además es, como dicen las abuelas, "mano de santo"?

Mezcla de aceite de oliva con unas cucharaditas de Maizena. Se hace una pasta ligera, se le extiende bien por el culete una vez por cada cambio de pañal y......¡¡se hizo el milagro!! Las rojeces e irritaciones desaparecen como por arte de magia.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Onicomadesis...otro 'efecto secundario del virus boca-mano-pie'

Nuestro carrito: el NGE Elegance

Nuestra sillita de paseo: MacLaren Quest