Cogerle el gusto a la comida

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Tenemos toda la equipación para salir airosas en la introducción de la alimentación complementaria de la pequeña: tenemos cuchara de plástico, de un tamaño lo suficientemente pequeño como para que le quepa en la boca y no le haga daño, tenemos plato/cuenco hondo, tenemos trona (la evolutiva de Jané) y tenemos babero...
Ahora bien, ¿Es necesario todo este despliegue para dar de comer a un bebé de seis meses y medio? Está claro que no. Porque hasta para darles de comer fruta, no hace ni falta un triturador: la peque se come el plátano que da gusto: chafado con un tenedor, chupeteándolo con sus encías... También los gajos de naranja y mandarina. 
Pero no, nosotros no somos 100% de baby led weaning...
Sobra decir aquí que come con cuchara, que sólo hemos probado a hacer blw con la fruta y alguna que otra judía verde y que tratamos de variar el menú de cada día con diferentes combinaciones de verduras y pollo, verduras y arroz, arroz con pavo...y verduras... además de la fruta, que altern…

Es un terremoto

La enana está cada día más juguetona, más juguetona, más juguetona... cada día más terremoto. No sé si están siendo las vacaciomes o qué, pero como que se me hace que estos días, que estamos pasando las 24h con ella, que está recibiendo estímulos nuevos (ha conocido el mar, se baña en èl, se reboza en la arena...), que hace calor o no sé, la pequeñaja no para.

Nunca quise ser una de esas mamis que va detrás de sus retoños diciendo "eso no se toca", "eso no", "ahí no, que te caes", pero me doy cuenta de que irremediablemente me estoy convirtiendo en ello. La pequeñaja gatea y se pone de pie dando pequeños pasitos agarrada a los muebles, pero tambièn coge todo (como primera opción, siempre lo que no quiero que coja), se lleva todo a la boca, experimenta tirando al suelo y lanzando todo... y su mami, como una loca detrás..."Claudia, cuidado","Claudia, no tires eso","Claudia, que te vas a hacer daño".

Ella me mira, me dice que no con la cabeza..., pero no deja de hacer lo que en ese momento esté haciendo. Al contrario, me mira de reojo y sigue haciéndolo más despacito, hasta que acabo yendo hacia ella para retirarle de su "obra".

Definitivamente, es un bebé de acción. No le gusta estar quieta. Ni durmiendo. Da mil vueltas hasta que se cansa y supongo que descansa.

De momento no anda del todo, pero ya tenemos un pequeño balance de sus fechorías:

- gafas de mami: rayadas. En septiembre necesito cristales nuevos (resultado de abrir el cajón, explorar, sacar y restregar por el suelo)

- dos libros con hojas arrancadas

- un gato doméstico atemorizado

......... y eso, sin andar.

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