Cosas que olvidarás (olvidaremos) de cuando eras bebé

Pasan los meses a la velocidad del rayo. Tan lentos las últimas semanas cuando te esperábamos y tan veloces estos primeros a tu lado... Qué le vamos a hacer, dicen que es ley de vida y que a medida que crecéis, mayor es la sensación de que el tiempo pasa volando.En nada, te plantas en tu primer cumpleaños como si nada y ya casi habremos olvidado tus gorgoritos de las primeras noches en casa. Esos ruiditos extraños que nunca supimos bien si se debían a tu rinitis de nacimiento o a que todos los bebés en sus primeros días de vida es normal que hagan. Tu olor al nacer, el que se quedó contigo los primeros días y el que grabé a fuego como un recuerdo precioso, también se diluirá entre esos otros olores a bebé que ayudan a potenciar las cremas hidratantes, la colonia y hasta las babas que sueltas.No se me olvidará, sin embargo, lo que sentí cuando te pusieron encima de mí plagada de vérnix: calor. Estabas muy calentita y en mi cabeza sólo cabía que tenía que arroparte más, que no quería qu…

Es un terremoto

La enana está cada día más juguetona, más juguetona, más juguetona... cada día más terremoto. No sé si están siendo las vacaciomes o qué, pero como que se me hace que estos días, que estamos pasando las 24h con ella, que está recibiendo estímulos nuevos (ha conocido el mar, se baña en èl, se reboza en la arena...), que hace calor o no sé, la pequeñaja no para.

Nunca quise ser una de esas mamis que va detrás de sus retoños diciendo "eso no se toca", "eso no", "ahí no, que te caes", pero me doy cuenta de que irremediablemente me estoy convirtiendo en ello. La pequeñaja gatea y se pone de pie dando pequeños pasitos agarrada a los muebles, pero tambièn coge todo (como primera opción, siempre lo que no quiero que coja), se lleva todo a la boca, experimenta tirando al suelo y lanzando todo... y su mami, como una loca detrás..."Claudia, cuidado","Claudia, no tires eso","Claudia, que te vas a hacer daño".

Ella me mira, me dice que no con la cabeza..., pero no deja de hacer lo que en ese momento esté haciendo. Al contrario, me mira de reojo y sigue haciéndolo más despacito, hasta que acabo yendo hacia ella para retirarle de su "obra".

Definitivamente, es un bebé de acción. No le gusta estar quieta. Ni durmiendo. Da mil vueltas hasta que se cansa y supongo que descansa.

De momento no anda del todo, pero ya tenemos un pequeño balance de sus fechorías:

- gafas de mami: rayadas. En septiembre necesito cristales nuevos (resultado de abrir el cajón, explorar, sacar y restregar por el suelo)

- dos libros con hojas arrancadas

- un gato doméstico atemorizado

......... y eso, sin andar.

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