Cosas que olvidarás (olvidaremos) de cuando eras bebé

Pasan los meses a la velocidad del rayo. Tan lentos las últimas semanas cuando te esperábamos y tan veloces estos primeros a tu lado... Qué le vamos a hacer, dicen que es ley de vida y que a medida que crecéis, mayor es la sensación de que el tiempo pasa volando.En nada, te plantas en tu primer cumpleaños como si nada y ya casi habremos olvidado tus gorgoritos de las primeras noches en casa. Esos ruiditos extraños que nunca supimos bien si se debían a tu rinitis de nacimiento o a que todos los bebés en sus primeros días de vida es normal que hagan. Tu olor al nacer, el que se quedó contigo los primeros días y el que grabé a fuego como un recuerdo precioso, también se diluirá entre esos otros olores a bebé que ayudan a potenciar las cremas hidratantes, la colonia y hasta las babas que sueltas.No se me olvidará, sin embargo, lo que sentí cuando te pusieron encima de mí plagada de vérnix: calor. Estabas muy calentita y en mi cabeza sólo cabía que tenía que arroparte más, que no quería qu…

Comer con trozos de por medio

Aunque experimentabamos con fruta, al empezar con la alimentación complementaria nos decantamos desde el principio por darle la comida en purés. Cuanto más trituradito y cremoso, más le gustaba. Sólo el pan, las galletas o algunas piezas de fruta como el plátano, la mandarina, la sandía, etc., era lo que comía entero. Nos gustaba la idea de seguir el baby-led-weaning pero no lo hicimos nunca en su totalidad.

En la revisión de los 12 meses, el pediatra nos recomendó que fuésemos introduciendo alimentos a trocitos, para que fuera acostumbrándose a masticar (téngase en cuenta que sólo tiene dos dientes).

Total, que nos iniciamos en esto del "mastique" con una tortilla francesa para cenar. ¿El resultado?, movimientos de cabeza, chupetones a los trocitos y escupitajos por si se le colaba algo que no debiera...

El segundo round lo libramos con lonchas de pavo. Y aquí tengo que decir que el resultado fue: Claudia 0 - Pavo 1, porque en pequeñísimos trocitos se lo fuecomiendo entero y, de hecho, creo que le encanta.

No tan bien nos salió lo de darle filete de ternera. Aunque igual que el pavo se lo dimos en pequeños trocitos, la pobre metía sus deditos en la boca a modo de pinza para sacárselos y dármelos a mí, no fuera a ser que en un despiste a mami se le hubieran colado trozos que no debía tragarse...

Poco a poco...

Ayer cenó de nuevo tortilla francesa y jamón york. Bien por el jamón, y regular por la tortilla, de la que un tercio fue al suelo (eso sí, en trocitos), otro tercio a la trona y el último a la barrigota de la pequeñaja. El resultado creo que fue mejor que en la anterior ocasión, porque entre risas y sonrisas, se comió lo que quiso.

En conclusión, estoy contenta. Creo que marcha...

Y vosotr@s... ¿cómo osfue con vuestros pequeños y los trocitos?

Comentarios

Entradas populares de este blog

Nuestro carrito: el NGE Elegance

¿Látex o silicona?

Onicomadesis...otro 'efecto secundario del virus boca-mano-pie'