Cogerle el gusto a la comida

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Tenemos toda la equipación para salir airosas en la introducción de la alimentación complementaria de la pequeña: tenemos cuchara de plástico, de un tamaño lo suficientemente pequeño como para que le quepa en la boca y no le haga daño, tenemos plato/cuenco hondo, tenemos trona (la evolutiva de Jané) y tenemos babero...
Ahora bien, ¿Es necesario todo este despliegue para dar de comer a un bebé de seis meses y medio? Está claro que no. Porque hasta para darles de comer fruta, no hace ni falta un triturador: la peque se come el plátano que da gusto: chafado con un tenedor, chupeteándolo con sus encías... También los gajos de naranja y mandarina. 
Pero no, nosotros no somos 100% de baby led weaning...
Sobra decir aquí que come con cuchara, que sólo hemos probado a hacer blw con la fruta y alguna que otra judía verde y que tratamos de variar el menú de cada día con diferentes combinaciones de verduras y pollo, verduras y arroz, arroz con pavo...y verduras... además de la fruta, que altern…

Comer con trozos de por medio

Aunque experimentabamos con fruta, al empezar con la alimentación complementaria nos decantamos desde el principio por darle la comida en purés. Cuanto más trituradito y cremoso, más le gustaba. Sólo el pan, las galletas o algunas piezas de fruta como el plátano, la mandarina, la sandía, etc., era lo que comía entero. Nos gustaba la idea de seguir el baby-led-weaning pero no lo hicimos nunca en su totalidad.

En la revisión de los 12 meses, el pediatra nos recomendó que fuésemos introduciendo alimentos a trocitos, para que fuera acostumbrándose a masticar (téngase en cuenta que sólo tiene dos dientes).

Total, que nos iniciamos en esto del "mastique" con una tortilla francesa para cenar. ¿El resultado?, movimientos de cabeza, chupetones a los trocitos y escupitajos por si se le colaba algo que no debiera...

El segundo round lo libramos con lonchas de pavo. Y aquí tengo que decir que el resultado fue: Claudia 0 - Pavo 1, porque en pequeñísimos trocitos se lo fuecomiendo entero y, de hecho, creo que le encanta.

No tan bien nos salió lo de darle filete de ternera. Aunque igual que el pavo se lo dimos en pequeños trocitos, la pobre metía sus deditos en la boca a modo de pinza para sacárselos y dármelos a mí, no fuera a ser que en un despiste a mami se le hubieran colado trozos que no debía tragarse...

Poco a poco...

Ayer cenó de nuevo tortilla francesa y jamón york. Bien por el jamón, y regular por la tortilla, de la que un tercio fue al suelo (eso sí, en trocitos), otro tercio a la trona y el último a la barrigota de la pequeñaja. El resultado creo que fue mejor que en la anterior ocasión, porque entre risas y sonrisas, se comió lo que quiso.

En conclusión, estoy contenta. Creo que marcha...

Y vosotr@s... ¿cómo osfue con vuestros pequeños y los trocitos?

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