Horror: piojos

Imagen
Creemos que el calendario escolar es también el calendario de los piojos. Pues es falso. La pediculosis (o como se llama técnicamente a los piojos) puede aparecer en cualquier época del año y a nosotros nos tocó en pleno mes de julio, con el calorazo de la ola de calor africano azotando Madrid, la tentación de un chapuzón en la piscina a la mínima gota de sudor y el deseo de ponerse gorra a la primera de cambio.
Llevábamos un par de días notando que la peque se radicaba mucho la cabeza, pero ya el último día, viéndola que tenía hasta desazón, decidimos llevarla al pediatra, convencidos de que lo que le picaba era un nuevo brote de dermatitis y que las cositas blancas de su cuero cabelludo eran las pieles muertas que aparecían por la misma.
Nada más lejos de la realidad: "Esto son liendres", dijo la pediatra.
Y es que, por lo visto, es muy fácil confundir a los huevos de los piojos con granitos de caspa, pero también la mar de sencillo identificar unos de otros. Aquí, alguna…

Comer con trozos de por medio

Aunque experimentabamos con fruta, al empezar con la alimentación complementaria nos decantamos desde el principio por darle la comida en purés. Cuanto más trituradito y cremoso, más le gustaba. Sólo el pan, las galletas o algunas piezas de fruta como el plátano, la mandarina, la sandía, etc., era lo que comía entero. Nos gustaba la idea de seguir el baby-led-weaning pero no lo hicimos nunca en su totalidad.

En la revisión de los 12 meses, el pediatra nos recomendó que fuésemos introduciendo alimentos a trocitos, para que fuera acostumbrándose a masticar (téngase en cuenta que sólo tiene dos dientes).

Total, que nos iniciamos en esto del "mastique" con una tortilla francesa para cenar. ¿El resultado?, movimientos de cabeza, chupetones a los trocitos y escupitajos por si se le colaba algo que no debiera...

El segundo round lo libramos con lonchas de pavo. Y aquí tengo que decir que el resultado fue: Claudia 0 - Pavo 1, porque en pequeñísimos trocitos se lo fuecomiendo entero y, de hecho, creo que le encanta.

No tan bien nos salió lo de darle filete de ternera. Aunque igual que el pavo se lo dimos en pequeños trocitos, la pobre metía sus deditos en la boca a modo de pinza para sacárselos y dármelos a mí, no fuera a ser que en un despiste a mami se le hubieran colado trozos que no debía tragarse...

Poco a poco...

Ayer cenó de nuevo tortilla francesa y jamón york. Bien por el jamón, y regular por la tortilla, de la que un tercio fue al suelo (eso sí, en trocitos), otro tercio a la trona y el último a la barrigota de la pequeñaja. El resultado creo que fue mejor que en la anterior ocasión, porque entre risas y sonrisas, se comió lo que quiso.

En conclusión, estoy contenta. Creo que marcha...

Y vosotr@s... ¿cómo osfue con vuestros pequeños y los trocitos?

Comentarios

Entradas populares de este blog

Onicomadesis...otro 'efecto secundario del virus boca-mano-pie'

Nuestro carrito: el NGE Elegance

Nuestra sillita de paseo: MacLaren Quest