¿Exigimos al mayor más de lo que deberíamos?

Sirvan estas líneas para inaugurar la nueva entrada del nuevo año... ¡Feliz 2019!, que espero hayáis comenzado con buen pie. En casa lo hemos estrenado de la misma manera de la que lo terminamos: con virus.Primero fue la mayor, luego caí yo y para estrenar este 2019, la peque ha sido la que ha continuado la racha. Nada preocupante, pero molesto, muy molesto.Y esto nos lleva a una pequeña reflexión, porque mientras la mayor estuvo malita, con vómitos, fiebre, malestar en general, dolor de tripa, etc..., se sentía segura, acompañada, mimada... y notar esto y que te diga si la vas a cuidar siempre, te da que pensar. Sobre todo porque quizá desde que nació su hermana hace un año y medio no la hemos prestado toda la atención que se merece. ¡Que sólo tiene 5 años! Puede que a veces se nos olvide y la exijamos más de lo que debemos. Mientras le pedimos cosas, aunque pensamos que estamos favoreciendo su autonomía y que le estamos otorgando la categoría inigualable de hermana mayor, puede que …

Comer con trozos de por medio

Aunque experimentabamos con fruta, al empezar con la alimentación complementaria nos decantamos desde el principio por darle la comida en purés. Cuanto más trituradito y cremoso, más le gustaba. Sólo el pan, las galletas o algunas piezas de fruta como el plátano, la mandarina, la sandía, etc., era lo que comía entero. Nos gustaba la idea de seguir el baby-led-weaning pero no lo hicimos nunca en su totalidad.

En la revisión de los 12 meses, el pediatra nos recomendó que fuésemos introduciendo alimentos a trocitos, para que fuera acostumbrándose a masticar (téngase en cuenta que sólo tiene dos dientes).

Total, que nos iniciamos en esto del "mastique" con una tortilla francesa para cenar. ¿El resultado?, movimientos de cabeza, chupetones a los trocitos y escupitajos por si se le colaba algo que no debiera...

El segundo round lo libramos con lonchas de pavo. Y aquí tengo que decir que el resultado fue: Claudia 0 - Pavo 1, porque en pequeñísimos trocitos se lo fuecomiendo entero y, de hecho, creo que le encanta.

No tan bien nos salió lo de darle filete de ternera. Aunque igual que el pavo se lo dimos en pequeños trocitos, la pobre metía sus deditos en la boca a modo de pinza para sacárselos y dármelos a mí, no fuera a ser que en un despiste a mami se le hubieran colado trozos que no debía tragarse...

Poco a poco...

Ayer cenó de nuevo tortilla francesa y jamón york. Bien por el jamón, y regular por la tortilla, de la que un tercio fue al suelo (eso sí, en trocitos), otro tercio a la trona y el último a la barrigota de la pequeñaja. El resultado creo que fue mejor que en la anterior ocasión, porque entre risas y sonrisas, se comió lo que quiso.

En conclusión, estoy contenta. Creo que marcha...

Y vosotr@s... ¿cómo osfue con vuestros pequeños y los trocitos?

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