Ir al contenido principal

El destete

En Internet hay miles de entradas referentes a la lactancia, con consejos prácticos, recomendaciones, artículos científicos que alentan a esta forma de alimentación, asociaciones...pero no tantas que se refieran al fin de la misma: el destete.

Puedo asegurar que los mejores consejos que recibí para que nuestra lactancia fuera un éxito los recibí de las matronas que me atendieron en el Hospital U. San Carlos de Madrid una vez dí a luz. Fueron ellas quienes me guiaron en cada toma, las que me explicaron que era bueno darme calor en el pecho antes de cada toma y frío después, las que me colocaron a la pequeñaja cuando estaba en mala postura, y las que me indicaron que mi propia leche ayudaría a cicatrizar las posibles grietas que pudieran salirme en los pezones.

Ahora bien, para el destete, nadie me ha explicado nada.

Después de 13 meses y medio de lactancia y con la introducción de lácteos, mi hija poco a poco ha ido perdiendo el interés por mamar, lo que por un lado me ha dado pena, pero por otro he agradecido enormemente no tener que destetarla bruscamente (como sí conozco varios casos: por problemas de la mami con el tiroides, por problemas de la mami para sacarse leche e incorporarse al trabajo o por rechazo del bebé al introducir en su mundo la tetina del biberón).

En nuestro caso, todo ha sido poco a poco. De varias tomas al día (y a la noche) fuimos reduciendo a unas pocas sólo por el día. Por la noche, aplicamos el llamado método Padre y, si la peque lloraba o protestaba, mi marido "la engañaba" con biberones de agua, lo cual hizo que fuera dándose cuenta de que para tomar agua, mejor ni despertarse.

Al pasarla a su habitación (a los 11 meses), las noches mejoraron enormemente, y las protestas nocturnas también.

Por el día nos limitamos a una toma de día antes de irme a trabajar y otra de noche antes de dormirse.

La leche que le faltaba por tomar, la obteníamos del...congelador (¡¡menuda central lechera me hice!!). Y como también empezó a tomar yogures, digamos que estaba tranquila en cuanto a su consumo de lácteos.

En la revisión de los 12 meses nos indicaron que podía empezar a tomar leche de vaca, pero como nos daba reparo dársela de primeras, probamos con la Peque Crecimiento con Cereales de Puleva. Le gusto. Así que probamos después con la de Hacendado. Como también le gustó, nos tiramos a la piscina de las leches de vaca. Eso sí, entera.

Al día sólo "guarreaba" un poco después de cenar y antes de irse a dormir. Por apego, porque por hambre dudo mucho que fuera.

Sólo en dos ocasiones hizo amago de bajarme el cuello de la camiseta hasta el ombligo para dejar al aire "los surtidores". Y la verdad es que todo el mundo que me pregunta, se extraña: "pero, ¿ella no te pide?","¿no está más irritable?". La respuesta es sencilla: no porque no la he obligado a destetarse. Digamos que ha sido (o está siendo, más bien) un proceso gradual y mutuo, en el que ella no pide yo no ofrezco.

Algunos problemillas (subsanables)

Llevábamos cerca de una semana sin mamar nada...y hace unos días noté cierto dolor en el pecho derecho. No le dí importancia: quizá la regla, el cambio hormonal, que dolía porque sí.

El caso es que cuando me aplastaba la mama, me dolía. Así que probé a masajearla bajo un chorro de agua caliente, por si se hubieran formado nódulos de leche en algún conducto debido al destete.

Al día siguiente, y como seguía molestándome, apreté y salió un poco de leche.

Eureka!! Ésa era la razón. Sin duda, el instinto es el mejor consejero. Así que como mi sacaleches lo presté hace poco y la pequeñaja hizo un amago de los suyos de despelotarme en la penumbra de su habitación, la ofrecí ese pecho dolorido.

Mamó, se me pasó la molestia y a ella la desazón.

Pensé que esto no habría hecho más que confundirla. Y ayer, mientras me desvestía, y por si acaso volvía a tener esa desazón de tetilla de mami, volví a ofrecerla. Pero no. Me miró como diciendo "¿Qué haces?, yo no quiero esto...".

Creo que vamos por el buen camino. Que el destete va bien y no está suponiendo ningún trauma, ni para ella ni para mí (porque aunque muchos se olviden de ello, esto es cosade dos: mamás y bebés. Y lo que va bien para uno, tiene que ser también bueno para el otro).

Pero sobre todo, creo que todo este proceso va a poner el broche final a una de las etapas más bonitas de mi maternidad: la lactancia.

Comentarios

  1. Me parece lo mejor que ellos decidan el final de la teta. NOsotras nos destetamos a los 10 meses porque la Cachorrina ya pasaba de la teta y lo que hacía era jugar, porque para comer le interesaban otras cosas así que fue un destete la mar de pacífico, como el tuyo. Prefiero haberlo hecho así aunque fuera a los 10 meses, que haber forzado para alargarlo y que dentro de un año fuera un drama quitárselo (porque conozco muchos casos). Un beso!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Totalmente de acuerdo. Mejor ahora estando conformes las dos, que antes o más tarde, forzando a una de las dos partes! Besos

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Nuestro carrito: el NGE Elegance

Vivir en un cuarto piso sin ascensor y tener un C3 como coche familiar nos puso las exigencias muy arriba en la tarea de buscar carrito para nuestra pequeñaja, hace ya casi un año. 
Al futuro carrito le pedíamos que se pudiera plegar fácilmente y que, una vez plegado, no ocupase demasiado espacio. Además, considerábamos requisito indispensable que no pesara mucho y que esto facilitara las subidas diarias a casa, con el fin de que no se convirtiera en una pesadilla.
Por supuesto, el dinero. Aunque nuestro carrito fue el regalo de uno de mis cuñados, no queríamos pasarnos en el presupuesto, pues es bien conocido que ciertos carritos ahora 'de moda' pueden llegar a superar los 1.200 euros fácilmente. 
En principio, éstas fueron nuestras coordenadas iniciales. Y tal cual las llevábamos aprendidas, tal cual las encontramos en el NGE, modelo Elegance. Se trata de una marca relativamente nueva, made in Spain, que nos llamó la atención por lo que se parece al Bugaboo, por lo ligero q…

¿Látex o silicona?

Dos o tres meses antes de que la pequeñaja naciera empezamos a almacenar en una caja de mimbre todos los chupetes que nos iban regalando, sin tener aún demasiado claro si se los pondríamos o no ya que muchos especialistas, varios artículos y algunos 'entendidillos' opinan que el chupete puede ocasionar confusión al bebé lactante y hacer que éste acabe rechazando el pecho de la madre.

Nosotros, que somos muy leídos, teníamos en mente listados y listados de artículos que impulsaban la no utilización del chupete para los bebés. Pero, por contra, cada canastilla que nos regalaban traía uno o dos modelos diferentes, más grandes, más pequeños, de colores más vistosos y con dibujos más o menos llamativos...

Cuando nació, optamos las primeras semanas por meterle el dedo meñique en la boca cada vez que lloraba desconsoladamente, intentando tocar con la punta su paladar. Y he de dedir que esto nos funcionó a la perfección hasta que la pequeñaja cumplió su tercera semana, le calmaba una…

Onicomadesis...otro 'efecto secundario del virus boca-mano-pie'

Hace una semana y media detecté en una de las uñas de la mano que la peque parecía  haberse pillado un dedo. El estado que presentaba su uña era como si hubiera sufrido un traumatismo (se hubiera pillado con una puerta, con una silla contra la pared o le hubieran pisado la mano muy fuerte). La uña se le estaba empezando a desprender desde la raíz y el resto tenía un aspecto como levantado.

Le pregunté si se había pillado con algo y me contestó que sí.

No le di más importancia porque por el estado que presentaba, sólo quedaba que se le cayera del todo y ya le naciera la nueva.

Pero al día siguiente, vi que la uña del dedo corazón la tenía igual y a los pocos días, las de la otra mano también. Así que mientras especulaba con mil hipótesis (sin consultar Internet, muchas veces nos creemos pediatras y expertos en medicina, asociando mil males a lo que les pasa a nuestros pequeños): falta de vitaminas, escasez de calcio, dermatitis, etc... cogí cita para el pediatra.

Onicomadesis es la resp…