Cosas que olvidarás (olvidaremos) de cuando eras bebé

Pasan los meses a la velocidad del rayo. Tan lentos las últimas semanas cuando te esperábamos y tan veloces estos primeros a tu lado... Qué le vamos a hacer, dicen que es ley de vida y que a medida que crecéis, mayor es la sensación de que el tiempo pasa volando.En nada, te plantas en tu primer cumpleaños como si nada y ya casi habremos olvidado tus gorgoritos de las primeras noches en casa. Esos ruiditos extraños que nunca supimos bien si se debían a tu rinitis de nacimiento o a que todos los bebés en sus primeros días de vida es normal que hagan. Tu olor al nacer, el que se quedó contigo los primeros días y el que grabé a fuego como un recuerdo precioso, también se diluirá entre esos otros olores a bebé que ayudan a potenciar las cremas hidratantes, la colonia y hasta las babas que sueltas.No se me olvidará, sin embargo, lo que sentí cuando te pusieron encima de mí plagada de vérnix: calor. Estabas muy calentita y en mi cabeza sólo cabía que tenía que arroparte más, que no quería qu…

El destete

En Internet hay miles de entradas referentes a la lactancia, con consejos prácticos, recomendaciones, artículos científicos que alentan a esta forma de alimentación, asociaciones...pero no tantas que se refieran al fin de la misma: el destete.

Puedo asegurar que los mejores consejos que recibí para que nuestra lactancia fuera un éxito los recibí de las matronas que me atendieron en el Hospital U. San Carlos de Madrid una vez dí a luz. Fueron ellas quienes me guiaron en cada toma, las que me explicaron que era bueno darme calor en el pecho antes de cada toma y frío después, las que me colocaron a la pequeñaja cuando estaba en mala postura, y las que me indicaron que mi propia leche ayudaría a cicatrizar las posibles grietas que pudieran salirme en los pezones.

Ahora bien, para el destete, nadie me ha explicado nada.

Después de 13 meses y medio de lactancia y con la introducción de lácteos, mi hija poco a poco ha ido perdiendo el interés por mamar, lo que por un lado me ha dado pena, pero por otro he agradecido enormemente no tener que destetarla bruscamente (como sí conozco varios casos: por problemas de la mami con el tiroides, por problemas de la mami para sacarse leche e incorporarse al trabajo o por rechazo del bebé al introducir en su mundo la tetina del biberón).

En nuestro caso, todo ha sido poco a poco. De varias tomas al día (y a la noche) fuimos reduciendo a unas pocas sólo por el día. Por la noche, aplicamos el llamado método Padre y, si la peque lloraba o protestaba, mi marido "la engañaba" con biberones de agua, lo cual hizo que fuera dándose cuenta de que para tomar agua, mejor ni despertarse.

Al pasarla a su habitación (a los 11 meses), las noches mejoraron enormemente, y las protestas nocturnas también.

Por el día nos limitamos a una toma de día antes de irme a trabajar y otra de noche antes de dormirse.

La leche que le faltaba por tomar, la obteníamos del...congelador (¡¡menuda central lechera me hice!!). Y como también empezó a tomar yogures, digamos que estaba tranquila en cuanto a su consumo de lácteos.

En la revisión de los 12 meses nos indicaron que podía empezar a tomar leche de vaca, pero como nos daba reparo dársela de primeras, probamos con la Peque Crecimiento con Cereales de Puleva. Le gusto. Así que probamos después con la de Hacendado. Como también le gustó, nos tiramos a la piscina de las leches de vaca. Eso sí, entera.

Al día sólo "guarreaba" un poco después de cenar y antes de irse a dormir. Por apego, porque por hambre dudo mucho que fuera.

Sólo en dos ocasiones hizo amago de bajarme el cuello de la camiseta hasta el ombligo para dejar al aire "los surtidores". Y la verdad es que todo el mundo que me pregunta, se extraña: "pero, ¿ella no te pide?","¿no está más irritable?". La respuesta es sencilla: no porque no la he obligado a destetarse. Digamos que ha sido (o está siendo, más bien) un proceso gradual y mutuo, en el que ella no pide yo no ofrezco.

Algunos problemillas (subsanables)

Llevábamos cerca de una semana sin mamar nada...y hace unos días noté cierto dolor en el pecho derecho. No le dí importancia: quizá la regla, el cambio hormonal, que dolía porque sí.

El caso es que cuando me aplastaba la mama, me dolía. Así que probé a masajearla bajo un chorro de agua caliente, por si se hubieran formado nódulos de leche en algún conducto debido al destete.

Al día siguiente, y como seguía molestándome, apreté y salió un poco de leche.

Eureka!! Ésa era la razón. Sin duda, el instinto es el mejor consejero. Así que como mi sacaleches lo presté hace poco y la pequeñaja hizo un amago de los suyos de despelotarme en la penumbra de su habitación, la ofrecí ese pecho dolorido.

Mamó, se me pasó la molestia y a ella la desazón.

Pensé que esto no habría hecho más que confundirla. Y ayer, mientras me desvestía, y por si acaso volvía a tener esa desazón de tetilla de mami, volví a ofrecerla. Pero no. Me miró como diciendo "¿Qué haces?, yo no quiero esto...".

Creo que vamos por el buen camino. Que el destete va bien y no está suponiendo ningún trauma, ni para ella ni para mí (porque aunque muchos se olviden de ello, esto es cosade dos: mamás y bebés. Y lo que va bien para uno, tiene que ser también bueno para el otro).

Pero sobre todo, creo que todo este proceso va a poner el broche final a una de las etapas más bonitas de mi maternidad: la lactancia.

Comentarios

  1. Me parece lo mejor que ellos decidan el final de la teta. NOsotras nos destetamos a los 10 meses porque la Cachorrina ya pasaba de la teta y lo que hacía era jugar, porque para comer le interesaban otras cosas así que fue un destete la mar de pacífico, como el tuyo. Prefiero haberlo hecho así aunque fuera a los 10 meses, que haber forzado para alargarlo y que dentro de un año fuera un drama quitárselo (porque conozco muchos casos). Un beso!!

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    1. Totalmente de acuerdo. Mejor ahora estando conformes las dos, que antes o más tarde, forzando a una de las dos partes! Besos

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