Cosas que olvidarás (olvidaremos) de cuando eras bebé

Pasan los meses a la velocidad del rayo. Tan lentos las últimas semanas cuando te esperábamos y tan veloces estos primeros a tu lado... Qué le vamos a hacer, dicen que es ley de vida y que a medida que crecéis, mayor es la sensación de que el tiempo pasa volando.En nada, te plantas en tu primer cumpleaños como si nada y ya casi habremos olvidado tus gorgoritos de las primeras noches en casa. Esos ruiditos extraños que nunca supimos bien si se debían a tu rinitis de nacimiento o a que todos los bebés en sus primeros días de vida es normal que hagan. Tu olor al nacer, el que se quedó contigo los primeros días y el que grabé a fuego como un recuerdo precioso, también se diluirá entre esos otros olores a bebé que ayudan a potenciar las cremas hidratantes, la colonia y hasta las babas que sueltas.No se me olvidará, sin embargo, lo que sentí cuando te pusieron encima de mí plagada de vérnix: calor. Estabas muy calentita y en mi cabeza sólo cabía que tenía que arroparte más, que no quería qu…

Cacharros molones para ser la envidia del parque

Que es un terremoto ya lo he contado en varias ocasiones. Que le encanta decir hola y adiós a la gente que pasa a su lado o a los perros que ve por la calle o a las farolas y a los gatos que se va encontrando, también. Por eso, cada vez se nos hacía más complicado sentarla en la silla de paseo cuando salíamos a la calle.

Un vecino de mi suegro, con hijos pequeños, es quien nos provee de muchas cosas chulas que ya van quedándose sin uso por parte de sus hijos u otras que guarda de cuando estos eran bebés; y el buen hombre nos ofreció un triciclo dirigible con unos cuantos años encima, pero muy atractivo para poder salir a pasear a la peque sin riesgo a que diga que no monta en ningún lado y que quiere continuar andando, aunque esté cansada y se siente a la primera de cambio en cualquier lado.

El cacharro es éste (de hace unos cuantos años):


Se trata de un triciclo evolutivo, que puede ser utilizado desde más o menos el año porque el sillín tiene protección lateral para que no se nos vaya el pequeñajo en cualquier curva. Permite ser un triciclo al uso cuando ya al enano o la enana no hace falta llevarle dirigido con un manillar.

De momento, y dado que nuestra casa es pequeña y nos cabe tanto trasto, lo guardamos en el trastero (que no es otro que el maletero del coche) y ahora que ha llegaro el buen tiempo, cada vez que vamos a dar un paseo, lo montamos y paseamos con él.

Hace gracia ver a la pequeñaja subida en él. Es como si fuera en un papamóvil, porque pasea tiesa tiesa como una maceta y va saludando igualmente a la gente que ve por delante, por los lados e incluso a la que ve de lejos.

En cualquier caso, ha sido un gran descubrimiento.

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