¿Exigimos al mayor más de lo que deberíamos?

Sirvan estas líneas para inaugurar la nueva entrada del nuevo año... ¡Feliz 2019!, que espero hayáis comenzado con buen pie. En casa lo hemos estrenado de la misma manera de la que lo terminamos: con virus.Primero fue la mayor, luego caí yo y para estrenar este 2019, la peque ha sido la que ha continuado la racha. Nada preocupante, pero molesto, muy molesto.Y esto nos lleva a una pequeña reflexión, porque mientras la mayor estuvo malita, con vómitos, fiebre, malestar en general, dolor de tripa, etc..., se sentía segura, acompañada, mimada... y notar esto y que te diga si la vas a cuidar siempre, te da que pensar. Sobre todo porque quizá desde que nació su hermana hace un año y medio no la hemos prestado toda la atención que se merece. ¡Que sólo tiene 5 años! Puede que a veces se nos olvide y la exijamos más de lo que debemos. Mientras le pedimos cosas, aunque pensamos que estamos favoreciendo su autonomía y que le estamos otorgando la categoría inigualable de hermana mayor, puede que …

Teatro de títeres

Ayer fui por primera vez a un teatro de títeres con la pequeñaja. No tenía muy por seguro que se estuviera quieta, pero para mi sorpresa tuvo momentos de embobamiento profundo. Le sorprendió muchísimo que esos muñequitos extraños hablasen, aplaudiesen y se moviesen así, de esa manera tan exagerada.

Incluso, en ocasiones, me señalaba al escenario con cara de "mira mamamadremiadelamorhermoso".

Lo de ayer fue una de las actividades que organiza cada domingo una agrupación de padres y vecinos de Aluche. Fenomenal para los peques (porque hay otras actividades como cuentacuentos, biblioteca, sala lúdica,teatro...) y genial también para los padres, que ven cómo los enanos se emocionan, ríen y aplauden con algo diferente a la televisión.

Duró algo más de media hora y el cuento versó sobre una niña que no quería salir de una caja por miedo a que se rieran de ella. Le contaron el cuento de un rey que estaba acomplejado porque tenía orejas de asno...Ante el riesgo de que descubran su defectillo, contratan a un peluquero de confianza en la corte, que ha de guardar el secreto, a riesgo de ser decapitado.

Al final, una flauta fabricada con la rama de un árbol que creció en el lugar en el que se enterró el secreto del rey, fue la culpable de que las palabras y los sonidos que brotaban, acabara desvelándolo todo.

La moraleja: orejas grandes, orejas pequeñas, nariz gorda o fina...todo el mundo siempre va a serdiferente, por lo que los complejos no sirven para nada.

El próximo domingo...volveremos a ver qué hay.

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