Cosas que olvidarás (olvidaremos) de cuando eras bebé

Pasan los meses a la velocidad del rayo. Tan lentos las últimas semanas cuando te esperábamos y tan veloces estos primeros a tu lado... Qué le vamos a hacer, dicen que es ley de vida y que a medida que crecéis, mayor es la sensación de que el tiempo pasa volando.En nada, te plantas en tu primer cumpleaños como si nada y ya casi habremos olvidado tus gorgoritos de las primeras noches en casa. Esos ruiditos extraños que nunca supimos bien si se debían a tu rinitis de nacimiento o a que todos los bebés en sus primeros días de vida es normal que hagan. Tu olor al nacer, el que se quedó contigo los primeros días y el que grabé a fuego como un recuerdo precioso, también se diluirá entre esos otros olores a bebé que ayudan a potenciar las cremas hidratantes, la colonia y hasta las babas que sueltas.No se me olvidará, sin embargo, lo que sentí cuando te pusieron encima de mí plagada de vérnix: calor. Estabas muy calentita y en mi cabeza sólo cabía que tenía que arroparte más, que no quería qu…

Teatro de títeres

Ayer fui por primera vez a un teatro de títeres con la pequeñaja. No tenía muy por seguro que se estuviera quieta, pero para mi sorpresa tuvo momentos de embobamiento profundo. Le sorprendió muchísimo que esos muñequitos extraños hablasen, aplaudiesen y se moviesen así, de esa manera tan exagerada.

Incluso, en ocasiones, me señalaba al escenario con cara de "mira mamamadremiadelamorhermoso".

Lo de ayer fue una de las actividades que organiza cada domingo una agrupación de padres y vecinos de Aluche. Fenomenal para los peques (porque hay otras actividades como cuentacuentos, biblioteca, sala lúdica,teatro...) y genial también para los padres, que ven cómo los enanos se emocionan, ríen y aplauden con algo diferente a la televisión.

Duró algo más de media hora y el cuento versó sobre una niña que no quería salir de una caja por miedo a que se rieran de ella. Le contaron el cuento de un rey que estaba acomplejado porque tenía orejas de asno...Ante el riesgo de que descubran su defectillo, contratan a un peluquero de confianza en la corte, que ha de guardar el secreto, a riesgo de ser decapitado.

Al final, una flauta fabricada con la rama de un árbol que creció en el lugar en el que se enterró el secreto del rey, fue la culpable de que las palabras y los sonidos que brotaban, acabara desvelándolo todo.

La moraleja: orejas grandes, orejas pequeñas, nariz gorda o fina...todo el mundo siempre va a serdiferente, por lo que los complejos no sirven para nada.

El próximo domingo...volveremos a ver qué hay.

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