A mis hijas

Os quiero. Gracias por enseñarme a ser mamá, cada día, porque viéndoos crecer, reír, dormir, llorar, jugar... me doy cuenta de que algo bien lo estoy haciendo cuando estáis llenas de vida. Si hace unos años me hubieran preguntado qué me hace feliz, habría enumerado una larga lista de cosas. Hoy lo tengo claro: vosotras, que sois mi mayor proyecto de futuro, con el que deseo superarme cada día y aprender.Veros me demuestra todo lo que nos queremos papá y yo y que merece la pena dar el salto al vacío que supone tener hijos... Porque, y espero que lo experimentéis algún día, ser madre es lo más duro, pero a la vez lo más satisfactorio que podréis hacer nunca.Nadie te avisa ni te orienta... todo se hace avanzar tomándole la mano al instinto, que es muy sabio. Teneros cerca y disfrutaros, pero también el poder recordar vuestro olor y vuestras risas cuando estoy lejos nos hace estar unidas por más de una hebra roja, por miles de hebras Irrompibles, eternas.Sois y seréis la mayor responsabil…

Volvemos a nuestras clases de matronatación

Pasado el frío invierno y,tras una mala experiencia con la -baja- temperatura de agua, pasillos y vestuarios del centro en el que empezamos a ir a matronatación desde que la peque cumplió los 6 meses..., retomamos nuestras clases de chapoteos y ejercicios acuáticos.

Esta vez, en un polideportivo municipal que, aunque no nos coge muy cerca de casa, sí daban clases de matro a nenes a partir de los 18 meses.

El grupo es relativamente pequeño y a diferencia del anterior centro, hay más diferencia de edad entre los peques. Creo que la mía es la más jovenzuela y hay otros de más de dos años, con lo que la diferencia de actitud a la hora de afrontar determinados ejercicios es notable.

Para empezar, en estas nuevas clases de matronatación le ponen una especie de flotador alrededor de la cintura para que mientras das la apacible primera vuelta de reconocimiento en la piscina, te centres en que muevan los pies sin preocuparse de que se hunden.

Otro cambio: llevamos gorro de baño..., las dos. Y he de decir que estamos requeteguapas.

Sobra decir que los beneficios que le encuentro a este tipo de actividad para los peques son muchos. Creo que la motricidad, la coordinación y la agilidad, son algunos de ellos. Pero también el hecho de que le pierdan el miedo al agua, a mojarse la cara (que parece que no, pero es importantísimo) e incluso a zambullirse (nuestra asignatura pendiente).

Y sobre todo, que entramos juntitas en el agua, nos divertimos haciendo tontunas mientras practicamos los ejercicios y esos efusivos besos y abrazos que me da la enana cuando la animo o la aplaudo lo bien que lo hace...hacen que cualquier pega que pueda encontrarle no tenga el más mínimo sentido.

Os dejo a continuación un artículo muy interesante acerca de la matronatación...

Matronatación, una técnica con múltiples beneficios para los bebés - http://www.huffingtonpost.es/2015/04/20/beneficios-matronatacion_n_7099766.html?utm_hp_ref=tw 

Comentarios

  1. Yo estoy deseando ir con Nico, cuento los dias🙈

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    1. Hola Noe!! Pues es muy muy recomendable! Desde muy peques entran en contacto con el agua, le pierden el miedo y ganan muchísimo en motricidad, ya verás! Es graciosísimo ver cómo tan chiquitines hasta chapotean!

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  2. El mío miedo miedo... No creo que tenga, que me ha salido un trasto. Ya te cuento cuando empecemos. Besos

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