¿Exigimos al mayor más de lo que deberíamos?

Sirvan estas líneas para inaugurar la nueva entrada del nuevo año... ¡Feliz 2019!, que espero hayáis comenzado con buen pie. En casa lo hemos estrenado de la misma manera de la que lo terminamos: con virus.Primero fue la mayor, luego caí yo y para estrenar este 2019, la peque ha sido la que ha continuado la racha. Nada preocupante, pero molesto, muy molesto.Y esto nos lleva a una pequeña reflexión, porque mientras la mayor estuvo malita, con vómitos, fiebre, malestar en general, dolor de tripa, etc..., se sentía segura, acompañada, mimada... y notar esto y que te diga si la vas a cuidar siempre, te da que pensar. Sobre todo porque quizá desde que nació su hermana hace un año y medio no la hemos prestado toda la atención que se merece. ¡Que sólo tiene 5 años! Puede que a veces se nos olvide y la exijamos más de lo que debemos. Mientras le pedimos cosas, aunque pensamos que estamos favoreciendo su autonomía y que le estamos otorgando la categoría inigualable de hermana mayor, puede que …

Volvemos a nuestras clases de matronatación

Pasado el frío invierno y,tras una mala experiencia con la -baja- temperatura de agua, pasillos y vestuarios del centro en el que empezamos a ir a matronatación desde que la peque cumplió los 6 meses..., retomamos nuestras clases de chapoteos y ejercicios acuáticos.

Esta vez, en un polideportivo municipal que, aunque no nos coge muy cerca de casa, sí daban clases de matro a nenes a partir de los 18 meses.

El grupo es relativamente pequeño y a diferencia del anterior centro, hay más diferencia de edad entre los peques. Creo que la mía es la más jovenzuela y hay otros de más de dos años, con lo que la diferencia de actitud a la hora de afrontar determinados ejercicios es notable.

Para empezar, en estas nuevas clases de matronatación le ponen una especie de flotador alrededor de la cintura para que mientras das la apacible primera vuelta de reconocimiento en la piscina, te centres en que muevan los pies sin preocuparse de que se hunden.

Otro cambio: llevamos gorro de baño..., las dos. Y he de decir que estamos requeteguapas.

Sobra decir que los beneficios que le encuentro a este tipo de actividad para los peques son muchos. Creo que la motricidad, la coordinación y la agilidad, son algunos de ellos. Pero también el hecho de que le pierdan el miedo al agua, a mojarse la cara (que parece que no, pero es importantísimo) e incluso a zambullirse (nuestra asignatura pendiente).

Y sobre todo, que entramos juntitas en el agua, nos divertimos haciendo tontunas mientras practicamos los ejercicios y esos efusivos besos y abrazos que me da la enana cuando la animo o la aplaudo lo bien que lo hace...hacen que cualquier pega que pueda encontrarle no tenga el más mínimo sentido.

Os dejo a continuación un artículo muy interesante acerca de la matronatación...

Matronatación, una técnica con múltiples beneficios para los bebés - http://www.huffingtonpost.es/2015/04/20/beneficios-matronatacion_n_7099766.html?utm_hp_ref=tw 

Comentarios

  1. Yo estoy deseando ir con Nico, cuento los dias🙈

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    1. Hola Noe!! Pues es muy muy recomendable! Desde muy peques entran en contacto con el agua, le pierden el miedo y ganan muchísimo en motricidad, ya verás! Es graciosísimo ver cómo tan chiquitines hasta chapotean!

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  2. El mío miedo miedo... No creo que tenga, que me ha salido un trasto. Ya te cuento cuando empecemos. Besos

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