Cosas que olvidarás (olvidaremos) de cuando eras bebé

Pasan los meses a la velocidad del rayo. Tan lentos las últimas semanas cuando te esperábamos y tan veloces estos primeros a tu lado... Qué le vamos a hacer, dicen que es ley de vida y que a medida que crecéis, mayor es la sensación de que el tiempo pasa volando.En nada, te plantas en tu primer cumpleaños como si nada y ya casi habremos olvidado tus gorgoritos de las primeras noches en casa. Esos ruiditos extraños que nunca supimos bien si se debían a tu rinitis de nacimiento o a que todos los bebés en sus primeros días de vida es normal que hagan. Tu olor al nacer, el que se quedó contigo los primeros días y el que grabé a fuego como un recuerdo precioso, también se diluirá entre esos otros olores a bebé que ayudan a potenciar las cremas hidratantes, la colonia y hasta las babas que sueltas.No se me olvidará, sin embargo, lo que sentí cuando te pusieron encima de mí plagada de vérnix: calor. Estabas muy calentita y en mi cabeza sólo cabía que tenía que arroparte más, que no quería qu…

Empezar desde cero por unas vacaciones

Si de algo podemos quejarnos de la pequeñaja es de su mal dormir. Resultó que la enana es poco dormilona y fue a caer en una familia de auténticas marmotas.

Lo cierto es que cuando era más bebé, que le costara conciliar el sueno o que se despertara varias veces de madrugada, era achacable a que quería teta, me echaba de menos... Cuando dejó de tomarla, me decían que si le costaba dormirse a la hora que mami había establecido, era porque no desgastaba la suficiente energía.

Y ahora que sí la desgasta, parece que le cuesta dormir porque, al fin y al cabo, la nena es de poco dormir, o al menos, no de tan fácil dormidera como sus padres.

El caso es que, ya con la hora de dormir bien establecida, ya con el convencimiento paterno de que sí o sí (sea diario, fin de semana o fiestas de guardar) se levantará a las 8... estas mini vacances del puente de mayo nos ha echado por tierra nuestra planificación. Toca empezar de cero.

La enana ha convivido durante 5 días con otro terremoto de tres años que por la noche se duerme simplemente cuando tiene sueño y se despierta cuando deja de tenerlo. Eso sí, se duerme en cuanto su orejita roza la almohada y la media de sus siestas es de dos o tres horas. En resumen: descontrol total.

Ahora que ya hemos llegado a casa, la pequeñaja dice que a las 21:30 te duermas tú y si no tienes sueño, por lo menos quédate ahí de pie mirando cómo se levanta y se vuelve a tumbar.

Hoy, cuando me he ido a trabajar,no la he oído ni rechistar, así que creo que igual que anoche nos tenía reservada la sorpresa del jolgorio, por la mañana algo le tiene reservado a su padre.

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