¿Exigimos al mayor más de lo que deberíamos?

Sirvan estas líneas para inaugurar la nueva entrada del nuevo año... ¡Feliz 2019!, que espero hayáis comenzado con buen pie. En casa lo hemos estrenado de la misma manera de la que lo terminamos: con virus.Primero fue la mayor, luego caí yo y para estrenar este 2019, la peque ha sido la que ha continuado la racha. Nada preocupante, pero molesto, muy molesto.Y esto nos lleva a una pequeña reflexión, porque mientras la mayor estuvo malita, con vómitos, fiebre, malestar en general, dolor de tripa, etc..., se sentía segura, acompañada, mimada... y notar esto y que te diga si la vas a cuidar siempre, te da que pensar. Sobre todo porque quizá desde que nació su hermana hace un año y medio no la hemos prestado toda la atención que se merece. ¡Que sólo tiene 5 años! Puede que a veces se nos olvide y la exijamos más de lo que debemos. Mientras le pedimos cosas, aunque pensamos que estamos favoreciendo su autonomía y que le estamos otorgando la categoría inigualable de hermana mayor, puede que …

Empezar desde cero por unas vacaciones

Si de algo podemos quejarnos de la pequeñaja es de su mal dormir. Resultó que la enana es poco dormilona y fue a caer en una familia de auténticas marmotas.

Lo cierto es que cuando era más bebé, que le costara conciliar el sueno o que se despertara varias veces de madrugada, era achacable a que quería teta, me echaba de menos... Cuando dejó de tomarla, me decían que si le costaba dormirse a la hora que mami había establecido, era porque no desgastaba la suficiente energía.

Y ahora que sí la desgasta, parece que le cuesta dormir porque, al fin y al cabo, la nena es de poco dormir, o al menos, no de tan fácil dormidera como sus padres.

El caso es que, ya con la hora de dormir bien establecida, ya con el convencimiento paterno de que sí o sí (sea diario, fin de semana o fiestas de guardar) se levantará a las 8... estas mini vacances del puente de mayo nos ha echado por tierra nuestra planificación. Toca empezar de cero.

La enana ha convivido durante 5 días con otro terremoto de tres años que por la noche se duerme simplemente cuando tiene sueño y se despierta cuando deja de tenerlo. Eso sí, se duerme en cuanto su orejita roza la almohada y la media de sus siestas es de dos o tres horas. En resumen: descontrol total.

Ahora que ya hemos llegado a casa, la pequeñaja dice que a las 21:30 te duermas tú y si no tienes sueño, por lo menos quédate ahí de pie mirando cómo se levanta y se vuelve a tumbar.

Hoy, cuando me he ido a trabajar,no la he oído ni rechistar, así que creo que igual que anoche nos tenía reservada la sorpresa del jolgorio, por la mañana algo le tiene reservado a su padre.

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