Horror: piojos

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Creemos que el calendario escolar es también el calendario de los piojos. Pues es falso. La pediculosis (o como se llama técnicamente a los piojos) puede aparecer en cualquier época del año y a nosotros nos tocó en pleno mes de julio, con el calorazo de la ola de calor africano azotando Madrid, la tentación de un chapuzón en la piscina a la mínima gota de sudor y el deseo de ponerse gorra a la primera de cambio.
Llevábamos un par de días notando que la peque se radicaba mucho la cabeza, pero ya el último día, viéndola que tenía hasta desazón, decidimos llevarla al pediatra, convencidos de que lo que le picaba era un nuevo brote de dermatitis y que las cositas blancas de su cuero cabelludo eran las pieles muertas que aparecían por la misma.
Nada más lejos de la realidad: "Esto son liendres", dijo la pediatra.
Y es que, por lo visto, es muy fácil confundir a los huevos de los piojos con granitos de caspa, pero también la mar de sencillo identificar unos de otros. Aquí, alguna…

La caída del pelo tras el parto

Es una de las cosas que pasan, te escandalizas y se te acaba olvidando. Pero es una realidad: tras el parto, pasadas unas semanas, se cae el pelo... y mucho!

La razón, que no sé explicar de una forma demasiado científica, tiene que ver con que con las hormonas, durante el embarazo, los pelos quedan retenidos y no caen. Ese espesor fuera de lo corriente, ese brillo y esa mata de pelo que no fue nunca algo habitual en la cabeza de una, tendrá los días contados una vez han pasado algunos meses tras el parto.

Me lo comentaba una amiga la semana pasada y me lo preguntó hace poco otra reciente mamá, a la que le aterraba poder quedarse medio calva de aquí a nada.

La respuesta, la misma para ambas: pasa a todo el mundo. A unas más y a otras algo menos. Pero sí, el pelo se cae, a mechones, se escapa entre los dedos mientras te duchas y dudas entre ir a la peluquería y cortar por lo sano o atiborrarte de levadura de cerveza por si esto llegará a ser una solución al problema.

Nada. La solución, como casi todo en la maternidad: paciencia y buena alimentación. El cuerpo es sabio y cambia una vez eres mami, pero poco a poco acaba volviendo a su ser. C'est la vie!, qué le vamos a hacer.

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