Cosas que olvidarás (olvidaremos) de cuando eras bebé

Pasan los meses a la velocidad del rayo. Tan lentos las últimas semanas cuando te esperábamos y tan veloces estos primeros a tu lado... Qué le vamos a hacer, dicen que es ley de vida y que a medida que crecéis, mayor es la sensación de que el tiempo pasa volando.En nada, te plantas en tu primer cumpleaños como si nada y ya casi habremos olvidado tus gorgoritos de las primeras noches en casa. Esos ruiditos extraños que nunca supimos bien si se debían a tu rinitis de nacimiento o a que todos los bebés en sus primeros días de vida es normal que hagan. Tu olor al nacer, el que se quedó contigo los primeros días y el que grabé a fuego como un recuerdo precioso, también se diluirá entre esos otros olores a bebé que ayudan a potenciar las cremas hidratantes, la colonia y hasta las babas que sueltas.No se me olvidará, sin embargo, lo que sentí cuando te pusieron encima de mí plagada de vérnix: calor. Estabas muy calentita y en mi cabeza sólo cabía que tenía que arroparte más, que no quería qu…

La caída del pelo tras el parto

Es una de las cosas que pasan, te escandalizas y se te acaba olvidando. Pero es una realidad: tras el parto, pasadas unas semanas, se cae el pelo... y mucho!

La razón, que no sé explicar de una forma demasiado científica, tiene que ver con que con las hormonas, durante el embarazo, los pelos quedan retenidos y no caen. Ese espesor fuera de lo corriente, ese brillo y esa mata de pelo que no fue nunca algo habitual en la cabeza de una, tendrá los días contados una vez han pasado algunos meses tras el parto.

Me lo comentaba una amiga la semana pasada y me lo preguntó hace poco otra reciente mamá, a la que le aterraba poder quedarse medio calva de aquí a nada.

La respuesta, la misma para ambas: pasa a todo el mundo. A unas más y a otras algo menos. Pero sí, el pelo se cae, a mechones, se escapa entre los dedos mientras te duchas y dudas entre ir a la peluquería y cortar por lo sano o atiborrarte de levadura de cerveza por si esto llegará a ser una solución al problema.

Nada. La solución, como casi todo en la maternidad: paciencia y buena alimentación. El cuerpo es sabio y cambia una vez eres mami, pero poco a poco acaba volviendo a su ser. C'est la vie!, qué le vamos a hacer.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Nuestro carrito: el NGE Elegance

¿Látex o silicona?

Onicomadesis...otro 'efecto secundario del virus boca-mano-pie'