Cosas que olvidarás (olvidaremos) de cuando eras bebé

Pasan los meses a la velocidad del rayo. Tan lentos las últimas semanas cuando te esperábamos y tan veloces estos primeros a tu lado... Qué le vamos a hacer, dicen que es ley de vida y que a medida que crecéis, mayor es la sensación de que el tiempo pasa volando.En nada, te plantas en tu primer cumpleaños como si nada y ya casi habremos olvidado tus gorgoritos de las primeras noches en casa. Esos ruiditos extraños que nunca supimos bien si se debían a tu rinitis de nacimiento o a que todos los bebés en sus primeros días de vida es normal que hagan. Tu olor al nacer, el que se quedó contigo los primeros días y el que grabé a fuego como un recuerdo precioso, también se diluirá entre esos otros olores a bebé que ayudan a potenciar las cremas hidratantes, la colonia y hasta las babas que sueltas.No se me olvidará, sin embargo, lo que sentí cuando te pusieron encima de mí plagada de vérnix: calor. Estabas muy calentita y en mi cabeza sólo cabía que tenía que arroparte más, que no quería qu…

Vaya carácter que gasta la señora: The Terrible Two's II Parte

Si ya hablábamos hace unos meses de que el carácter de la pequeñaja había cambiado volviéndose más independiente y protestona, hoy abro esta entrada para comentar la mala leche que se gasta mi pequeña.

Autoafirmación, noes por toda respuesta, pero también exigencias que no creo que haya visto en nosotros en ningún momento: "Quiero leche, ¡¡ahora mismo!!", "mami, ¡hazme caso ya he dicho y dame galleta", y un largo etcétera que me asustaría si no fuera porque freno toda señal de rabia que pueda mostrar, explicándole que así no va a conseguir nada y que la palabra por favor es muy bonita para utilizarla y así con ella es como voy a hacerle caso y como va a conseguir lo que necesita.

Los terribles dos años están siendo agotadores a la par que curiosos, porque creo que aún no nos habíamos hecho a la idea de que esta personita tiene, precisamente, tanta personalidad propia. Sabe lo que quiere y lo pide y cuanto más grita y más exige, más señal es de que lo quiere.

Lo que no entiendo es lo de las prisas y el "ahora mismo". Creo que será cosa de paciencia y de ir guiándole por las buenas maneras, aunque he de confesar que hay momentos en que me desespera sobremanera.

Mi marido reconoce no tener paciencia, pero entiendo y quiero pensar que es sólo una cuestión de rebeldía. Igual que el no querer comer o el decir que no le apetece nada de lo que se le pone encima de la mesa.

Yo, que presumía hace un año de lo bien que comía mi pequeña y ahora me las veo y las deseo para que al menos pruebe algo de lo que se le ha puesto en el plato...

Erré y empecé obligándola pero sólo conseguía que se enfadase más y me desesperase yo. Así que he decidido ir de la mano de la paciencia y no obligar. Que coma bien cuando tenga hambre y si no quiere comer ahora, ya comerá un poco más tarde.

Como en todo, paciencia, que ya llegarán tiempos mejores.

Comentarios

  1. Jejeje sii el terrible two tiene tela :) mucha paciencia!!

    Por cierto, tengo un sorteo activo por si te interesa.

    Un abrazo

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    Respuestas
    1. Ahora me paso!!

      Son terribles terribles... La parte positiva es que te enseñan hasta dónde llega tu bendita paciencia!

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