Cogerle el gusto a la comida

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Tenemos toda la equipación para salir airosas en la introducción de la alimentación complementaria de la pequeña: tenemos cuchara de plástico, de un tamaño lo suficientemente pequeño como para que le quepa en la boca y no le haga daño, tenemos plato/cuenco hondo, tenemos trona (la evolutiva de Jané) y tenemos babero...
Ahora bien, ¿Es necesario todo este despliegue para dar de comer a un bebé de seis meses y medio? Está claro que no. Porque hasta para darles de comer fruta, no hace ni falta un triturador: la peque se come el plátano que da gusto: chafado con un tenedor, chupeteándolo con sus encías... También los gajos de naranja y mandarina. 
Pero no, nosotros no somos 100% de baby led weaning...
Sobra decir aquí que come con cuchara, que sólo hemos probado a hacer blw con la fruta y alguna que otra judía verde y que tratamos de variar el menú de cada día con diferentes combinaciones de verduras y pollo, verduras y arroz, arroz con pavo...y verduras... además de la fruta, que altern…

Vaya carácter que gasta la señora: The Terrible Two's II Parte

Si ya hablábamos hace unos meses de que el carácter de la pequeñaja había cambiado volviéndose más independiente y protestona, hoy abro esta entrada para comentar la mala leche que se gasta mi pequeña.

Autoafirmación, noes por toda respuesta, pero también exigencias que no creo que haya visto en nosotros en ningún momento: "Quiero leche, ¡¡ahora mismo!!", "mami, ¡hazme caso ya he dicho y dame galleta", y un largo etcétera que me asustaría si no fuera porque freno toda señal de rabia que pueda mostrar, explicándole que así no va a conseguir nada y que la palabra por favor es muy bonita para utilizarla y así con ella es como voy a hacerle caso y como va a conseguir lo que necesita.

Los terribles dos años están siendo agotadores a la par que curiosos, porque creo que aún no nos habíamos hecho a la idea de que esta personita tiene, precisamente, tanta personalidad propia. Sabe lo que quiere y lo pide y cuanto más grita y más exige, más señal es de que lo quiere.

Lo que no entiendo es lo de las prisas y el "ahora mismo". Creo que será cosa de paciencia y de ir guiándole por las buenas maneras, aunque he de confesar que hay momentos en que me desespera sobremanera.

Mi marido reconoce no tener paciencia, pero entiendo y quiero pensar que es sólo una cuestión de rebeldía. Igual que el no querer comer o el decir que no le apetece nada de lo que se le pone encima de la mesa.

Yo, que presumía hace un año de lo bien que comía mi pequeña y ahora me las veo y las deseo para que al menos pruebe algo de lo que se le ha puesto en el plato...

Erré y empecé obligándola pero sólo conseguía que se enfadase más y me desesperase yo. Así que he decidido ir de la mano de la paciencia y no obligar. Que coma bien cuando tenga hambre y si no quiere comer ahora, ya comerá un poco más tarde.

Como en todo, paciencia, que ya llegarán tiempos mejores.

Comentarios

  1. Jejeje sii el terrible two tiene tela :) mucha paciencia!!

    Por cierto, tengo un sorteo activo por si te interesa.

    Un abrazo

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    Respuestas
    1. Ahora me paso!!

      Son terribles terribles... La parte positiva es que te enseñan hasta dónde llega tu bendita paciencia!

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