¿Exigimos al mayor más de lo que deberíamos?

Sirvan estas líneas para inaugurar la nueva entrada del nuevo año... ¡Feliz 2019!, que espero hayáis comenzado con buen pie. En casa lo hemos estrenado de la misma manera de la que lo terminamos: con virus.Primero fue la mayor, luego caí yo y para estrenar este 2019, la peque ha sido la que ha continuado la racha. Nada preocupante, pero molesto, muy molesto.Y esto nos lleva a una pequeña reflexión, porque mientras la mayor estuvo malita, con vómitos, fiebre, malestar en general, dolor de tripa, etc..., se sentía segura, acompañada, mimada... y notar esto y que te diga si la vas a cuidar siempre, te da que pensar. Sobre todo porque quizá desde que nació su hermana hace un año y medio no la hemos prestado toda la atención que se merece. ¡Que sólo tiene 5 años! Puede que a veces se nos olvide y la exijamos más de lo que debemos. Mientras le pedimos cosas, aunque pensamos que estamos favoreciendo su autonomía y que le estamos otorgando la categoría inigualable de hermana mayor, puede que …

El periodo de adaptación del cole

He dejado pasar unas pocas semanas para escribir esta entrada por si acaso el periodo de adaptación al colegio no iba como debía. Al parecer, es importante ver cómo reaccionan, cómo comparten nuevas sensaciones vividas en clase con sus nuevos compañeros y los nuevos espacios y cómo se van adaptando, poco a poco, a su nueva realidad...

Pues bien, ya han pasado cuatro semanas desde que comenzó el cole y podemos decir que el periodo de adaptación se ha saldado con un OK muy grande. Desde el primer día va contenta y entiendo que para ella supone descubrir cada día algo nuevo y vivir novedades, pues hasta ahora ha estado entre el entorno familiar, sin ir a guarderías, Casas de niños o Escuelas Infantiles.

Los primeros días y, según me fue contando la profesora, no atendía a la primera y se hacía un pcoo de rogar para hacer todas las actividades junto al resto de niños. Se escondía y miraba sonriendo para que fueran a buscarla... un poco en la línea de lo que nos suele hace en casa, sólo que al ver que allí en el cole no le funcionaba (porque el resultado que obtenía era que no le hicieran caso y se quedara sin participar) le hizo espabilar y desde entonces es la primera en ofrecerse para todo: recoger, iniciar los juegos, pintar y desarrollar las actividades que les van proponiendo.

Y lo más gratificante de todo es que la profe está contenta con su evolución y ella sale feliz del colegio preguntándome si al día siguiente puede ir otra vez.

Aunque en lo que no podemos decir que esté yendo redondo sea en el comedor (es mala comedora y ya ha hecho amago de echar por la boca dos de las comidas que le han puesto) en general estoy contenta con cómo está yendo todo.

Nos costó elegir cole, pero de momento (y en vistas de quedan muchos meses y años por delante) creo que elegimos bien.


Cómo fue el periodo de adaptación

No sé cómo se hará en otros coles y en otras comunidades, pero por lo general, aquí en Madrid se deja que los más pequeñajos, los que se inician en infantil, vayan pocas horas los primeros días y progresivamente se vayan aumentando hasta que por fin acaben cumpliendo el horario normal que tenga establecido el colegio.

En el nuestro fue así:

- los dos primeros días fue dos horas. Se dividieron las clases en dos grupos y nos dejaron elegir a los padres si queríamos que las dos horas fueran de 9 a 11 o de 11 a 1. Nosotros elegimos la primera opción.
- Las dos siguientes semanas, fueron 4 horas, de 9 a 1. Había niños que ya de entrada se quedaban a comedor y permanecían en el colegio hasta las 3, pero, por recomendación de la profesora, nosotros preferimos no dejarla y esperar a que llegara octubre con el horario completo para hacerlo todo del tirón.
- Ya en octubre, el horario en nuestro cole se mantiene de 9 a 5, con el parón de 12:30 a 3 para comer. Nuestra peque se queda al comedor, con lo que está prácticamente todo el día.



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