Horror: piojos

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Creemos que el calendario escolar es también el calendario de los piojos. Pues es falso. La pediculosis (o como se llama técnicamente a los piojos) puede aparecer en cualquier época del año y a nosotros nos tocó en pleno mes de julio, con el calorazo de la ola de calor africano azotando Madrid, la tentación de un chapuzón en la piscina a la mínima gota de sudor y el deseo de ponerse gorra a la primera de cambio.
Llevábamos un par de días notando que la peque se radicaba mucho la cabeza, pero ya el último día, viéndola que tenía hasta desazón, decidimos llevarla al pediatra, convencidos de que lo que le picaba era un nuevo brote de dermatitis y que las cositas blancas de su cuero cabelludo eran las pieles muertas que aparecían por la misma.
Nada más lejos de la realidad: "Esto son liendres", dijo la pediatra.
Y es que, por lo visto, es muy fácil confundir a los huevos de los piojos con granitos de caspa, pero también la mar de sencillo identificar unos de otros. Aquí, alguna…

El tercer cumpleaños y la threenager en que se ha convertido

Parece que hemos pasado los terribles dos años y nos hemos acercado prematuramente a la adolescencia, al pavo, a la revolución hormonal y a los llantos de mentirijilla constante.

Celebramos el tercer cumpleaños en el parque, colgando entre los árboles un montón de globos y guirnaldas y llenando las mesas de nubes de algodón y patatas fritas.

Invitamos a mis primos y a los hijos de mis primos...Y se lo pasaron genial: correteando por el parque, subiéndose a las piedras, abriendo y cerrando los grifos de las fuentes... Fue algo agotador pero divertido.

Y ahora que ya hemos cumplido tres... se ha convertido en una auténtica threenager, adelantándose el pavo de una manera pasmosa. Llora por todo, pero de mentirijilla para lograr conseguir lo que quiere..., todo le va mal, todo le parece mal y protesta por (casi) todo. Me reta. Me reta continuamente...

Pero creo que he conseguido salvar la situación y me he convertido en una negociadora de aúpa... recurriendo de vez en cuando incluso al soborno: yo te doy si tú me das...Más allá de la técnica de premios, recompensas y castigos.

Podríamos decir incluso que lo nuestro es como de andar por casa, adaptado a las necesidades que vamos encontrando..., pero resulta.

Y al final lo que está claro es que si funciona, por qué cambiar?

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