Horror: piojos

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Creemos que el calendario escolar es también el calendario de los piojos. Pues es falso. La pediculosis (o como se llama técnicamente a los piojos) puede aparecer en cualquier época del año y a nosotros nos tocó en pleno mes de julio, con el calorazo de la ola de calor africano azotando Madrid, la tentación de un chapuzón en la piscina a la mínima gota de sudor y el deseo de ponerse gorra a la primera de cambio.
Llevábamos un par de días notando que la peque se radicaba mucho la cabeza, pero ya el último día, viéndola que tenía hasta desazón, decidimos llevarla al pediatra, convencidos de que lo que le picaba era un nuevo brote de dermatitis y que las cositas blancas de su cuero cabelludo eran las pieles muertas que aparecían por la misma.
Nada más lejos de la realidad: "Esto son liendres", dijo la pediatra.
Y es que, por lo visto, es muy fácil confundir a los huevos de los piojos con granitos de caspa, pero también la mar de sencillo identificar unos de otros. Aquí, alguna…

Virus boca-mano-pie



Causado por un virus llamado Coxsackie, la enfermedad de la boca-mano-pie (tan extraña como real) afecta a menudo a los niños menores de 10 años. Las temporadas en que el cambio de temperatura es más acusado, son las preferidas por éste, así que más o menos ente abril y mayo y entre octubre y noviembre, las consultas de los pediatras se llenan de casos en los que los pequeños, marcados por pequeñas pápulas y heriditas en las zonas que indica el propio virus, siempre son los más afectados.

Las formas de contagio siempre son directas: a través de la saliva y, en ocasiones, las heces y los síntomas se repiten como:

·         Úlceras.
·         Dolor en la garganta.
·         Fiebre y malestar general.
·         Aparición de ampollas en la boca, en las manos y los pies y, a veces, en otras zonas donde en los más peques se suele colocar el pañal, como los genitales o las nalgas. 

Nuestro virus boca-mano-pie se declaró como un susto. La peque se había pasado el fin de semana con fiebre (38,5 dos días seguidos) y ya sólo ese detalle era inusual en ella porque, podemos decir alto y claro que en tres años nunca antes había tenido fiebre.

A la alta temperatura se le unía dolor en las piernas, en la cabeza y, adem
ás, mocos, con lo que pensamos que quizá el resfriado que arrastraba al final se le estaba complicando y se estaba convirtiendo en infección.

El lunes, me contó a la salida del cole que le picaban los pies. Y ante esta declaración tan rara, no me quedó más remedio que inspeccionarle bien los deditos y las plantas, aunque no encontré nada relevante. Al contrario de lo que sí me ocurrió con la zona superior de las nalgas, donde vi algunos granitos como si de picaduras de mosquito se trataran. 

Como ya no había fiebre y su malestar del fin de semana había pasado visto y no visto no le di la mayor importancia...

Hasta que el martes, sus deditos de los pies estaban plagados de granos parecidos a las ampollas, también los del culete se habían convertido en heriditas y, por si fuera poco, uno escondido en la aleta derecha de su naricilla estaba empezando a tener un color rojo muy raro.

Veredicto del pediatra (con una seguridad que casi me asustó): está claro lo que tiene. Es el virus de la boca-mano-pie.

Pensé que me tomaba el pelo, pero me tranquilizó saber que, a pesar de que es contagioso y recomendable que no pise el cole en unos días, no reviste gravedad y se cura...sin tener que medicarse con nada. Nos recomendó, no obstante, un antihistamínico por si acaso le picase mucho, pero cuyo uso no era obligatorio en todo el proceso.

Para evitar: lavarse las manos con asiduidad.

Y dicho esto...y pasado el susto de no saber qué le pasa ni qué tiene..., sólo nos queda esperar y dejar pasar "esos pocos días" hasta que se haya curado. 

¿Que si es contagioso hasta para adultos? Sí. 

No digo más.


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