Cogerle el gusto a la comida

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Tenemos toda la equipación para salir airosas en la introducción de la alimentación complementaria de la pequeña: tenemos cuchara de plástico, de un tamaño lo suficientemente pequeño como para que le quepa en la boca y no le haga daño, tenemos plato/cuenco hondo, tenemos trona (la evolutiva de Jané) y tenemos babero...
Ahora bien, ¿Es necesario todo este despliegue para dar de comer a un bebé de seis meses y medio? Está claro que no. Porque hasta para darles de comer fruta, no hace ni falta un triturador: la peque se come el plátano que da gusto: chafado con un tenedor, chupeteándolo con sus encías... También los gajos de naranja y mandarina. 
Pero no, nosotros no somos 100% de baby led weaning...
Sobra decir aquí que come con cuchara, que sólo hemos probado a hacer blw con la fruta y alguna que otra judía verde y que tratamos de variar el menú de cada día con diferentes combinaciones de verduras y pollo, verduras y arroz, arroz con pavo...y verduras... además de la fruta, que altern…

Desobediencia "civil"

Los tres años están siendo pelín complicados en casa. La peque es muy independiente pero a la vez demanda que estés todo el rato con ella. Le gusta ir a su aire, pero no perderte de vista ni observar que prestas atención a otra persona que no sea ella. Quiere que la dejes hacer todo sola, pero no descarta montar un espectáculo, sea donde sea, porque no la estás mirando permanentemente. Está siendo agotador.

Si a todo esto le unimos que le gusta llamar la atención, que es muy muy activa y no para un segundo quieta (ni para comer está quieta o es capaz de permanecer sentada) y que ahora con el embarazo me encuentro algo más cansada que antes... obtenemos una bomba de relojería a punto de estallar a cada momento.



A todas estas características de nuestra 'threenager' se le une el hecho de que es muy desobediente. Estoy segura de que lo hace para retar, típico a esta edad, según la profe.

Y a esto no sé cómo reaccionar. Me enfada, me enerva, me saca de mis casillas...porque no hay nada que me irrite más que no se me escuche y, sobre todo viniendo de ella, que no se me haga caso.

Repito órdenes sencillas (no vaya a ser que se aturulle con oraciones muy elaboradas o con dos o tres órdenes en la misma), unas seis o siete veces. Incluso separando las palabras en sílabas: VEN-A-QUÍ-TE-ESTOY-DI-CIEN-DOOOO como si fuera un robot. Y ahí, a la séptima, parece que ya decide reaccionar y hacer caso.

A veces me funciona el "Te cuento hasta tres y como no vengas..."... Y al dos y medio, acaba haciendo caso.

Pero de verdad que hay días en que ni una cosa ni otra me funciona. Y sólo me queda lamentarme de mis métodos, porque según qué días son más o menos efectivos. A veces hasta nulos.

Y a vosotras, ¿qué os funciona para que os hagan caso?


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