Horror: piojos

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Creemos que el calendario escolar es también el calendario de los piojos. Pues es falso. La pediculosis (o como se llama técnicamente a los piojos) puede aparecer en cualquier época del año y a nosotros nos tocó en pleno mes de julio, con el calorazo de la ola de calor africano azotando Madrid, la tentación de un chapuzón en la piscina a la mínima gota de sudor y el deseo de ponerse gorra a la primera de cambio.
Llevábamos un par de días notando que la peque se radicaba mucho la cabeza, pero ya el último día, viéndola que tenía hasta desazón, decidimos llevarla al pediatra, convencidos de que lo que le picaba era un nuevo brote de dermatitis y que las cositas blancas de su cuero cabelludo eran las pieles muertas que aparecían por la misma.
Nada más lejos de la realidad: "Esto son liendres", dijo la pediatra.
Y es que, por lo visto, es muy fácil confundir a los huevos de los piojos con granitos de caspa, pero también la mar de sencillo identificar unos de otros. Aquí, alguna…

«La secun»

Una de las cosas que sabía que iban a ser diferentes en mi segundo parto respecto al primero, era que para el personal sanitario, matronas, enfermeras y demás facultativos que me encontraría en paritorio, iba a dejar de ser «la primi» para pasar a ser denominada «secun».

Parece una tontería, pero no lo es. Me hizo mucha gracia que hace tres años yo fuera «la primi» y todos estuvieran pendientes de los avances lentos que esa primi iba realizando en las casi 14 horas que duró todo el proceso. De ese nombre nació la idea de este blog y su título.

En este segundo parto, que ocurrió a principios de este mes de agosto, todo se llevó a cabo con más calma, con más seguridad y con otro nombre, porque la parturienta ya era «secun» y, por ello, era lógico que la dilatación se produjera más rápido (en apenas 4 horas) y que el expulsivo fuera también visto y no visto. La mami (aquí la que escribe) lo llevó todo con mucha tranquilidad, comparando lo que sentía, lo que le dolía y lo que quería (y cómo quería que fuera) con su primer parto.

Y ahora que ya han pasado unos 20 días y que los síntomas del postparto casi ni los noto, puedo decir que mi embarazo como «secun» ha sido más duro anímicamente que el primero, las visitas a monitores se han dado con más intensidad porque sabía en cada sensación que 'el momento' cada vez estaba más cerca y que el parto, con su dilatación exprés, fue tal y como hubiera deseado que fuera.

Porque ser «secun» por supuesto que tiene sus ventajas. Estás más tranquila, te ves más segura y sabes y conoces cuáles son las sensaciones que vas a experimentar al tener  a ese bomboncito de 3kg que estás a punto de conocer.

Aunque en eso sí que no hay diferencia: es amor puro.

Desde ahora, iniciamos una nueva aventura: la de ser cuatro. Y para la que escribe, la de una mamiprimi que es «secun» pero que revive todo como si fuera la primera vez.

Comentarios

  1. Enhorabuena!! Ser cuatro es toda una aventura y dicen... y lo puedo corroborar, que el paso de un hijo a dos es más ''intenso'' que el de tener a tu primer bebé.

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