Horror: piojos

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Creemos que el calendario escolar es también el calendario de los piojos. Pues es falso. La pediculosis (o como se llama técnicamente a los piojos) puede aparecer en cualquier época del año y a nosotros nos tocó en pleno mes de julio, con el calorazo de la ola de calor africano azotando Madrid, la tentación de un chapuzón en la piscina a la mínima gota de sudor y el deseo de ponerse gorra a la primera de cambio.
Llevábamos un par de días notando que la peque se radicaba mucho la cabeza, pero ya el último día, viéndola que tenía hasta desazón, decidimos llevarla al pediatra, convencidos de que lo que le picaba era un nuevo brote de dermatitis y que las cositas blancas de su cuero cabelludo eran las pieles muertas que aparecían por la misma.
Nada más lejos de la realidad: "Esto son liendres", dijo la pediatra.
Y es que, por lo visto, es muy fácil confundir a los huevos de los piojos con granitos de caspa, pero también la mar de sencillo identificar unos de otros. Aquí, alguna…

Las crisis de crecimiento y la lactancia a demanda

A lo largo de los seis primeros meses (o del tiempo que se quiera lactar) el bebé pasa por varias crisis de lactancia asociadas a 'brotes de crecimiento' que preocupan a la mamá en tal proporción que muchas llegan a plantearse abandonar la lactancia o suplementarla con leche  fórmula (con el consiguiente abandono de la lactancia materna) por temor a que su leche ya no alimente bien como antes o como se debe

Previendo más o menos los primeros seis meses de lactancia, podríamos decir que las crisis llegan de esta manera:

A los 17-20 días
A las 6-7 semanas
A los 3 meses
A los 4 meses


A las mamás nos entra la preocupación por si nuestro pequeño no se estuviera alimentando correctamente y justo en la medida en que lo necesita porque llora y llora y creemos que con ello nos indica que no saca 'sustancia'. Nos preocupamos porque, llegado los tres meses, no notamos el pecho tan turgente, tan lleno de leche y, lo que es peor, el bebé ya no se tira los 20 o 30minutos de antes mamando, sino que en apenas 5 minutos ya ha dejado de comer. Al cuarto mes, incluso podemos observar que nuestro pequeño se distrae, come, deja de hacerlo y se queda un rato mirando las musarañas.

Son crisis, pero que, lejos de hacer que nos preocupemos, lo que están marcando es que nuestro pequeño está creciendo, evoluciona y, con él, sus necesidades de alimentación: éstas cambian y él hace que nuestra producción de leche (en el caso de las que optamos por la Lactancia materna exclusiva), también lo haga.

Lo que a nosotras nos funciona

A nosotras nos funciona mantener la calma. Soy tauro y, dicen, bastante obstinada, cabezota, por lo que también esto creo que me ayudó con mi primer bebé y lo está haciendo ahora. Claro que todos los bebés no son iguales y cada caso es diferente, pero en el nuestro, no perder nunca la paciencia y tener claro que todo iba a salir bien, nos ayudó bastante.

De todas maneras, os quiero dejar a continuación algunos enlaces que me ayudaron a comprender que, como todas las crisis, se requiere tiempo para superarlas y grandes dosis de paciencia:

http://www.pequefelicidad.com/2015/04/como-identificar-y-superar-las-crisis.html

https://www.mibebeyyo.com/bebes/alimentacion/lactancia/crisis-lactancia

http://albalactanciamaterna.org/lactancia/tema-4-cuando-los-ninos-crecen/crisis-o-brotes-de-crecimiento/




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