Cogerle el gusto a la comida

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Tenemos toda la equipación para salir airosas en la introducción de la alimentación complementaria de la pequeña: tenemos cuchara de plástico, de un tamaño lo suficientemente pequeño como para que le quepa en la boca y no le haga daño, tenemos plato/cuenco hondo, tenemos trona (la evolutiva de Jané) y tenemos babero...
Ahora bien, ¿Es necesario todo este despliegue para dar de comer a un bebé de seis meses y medio? Está claro que no. Porque hasta para darles de comer fruta, no hace ni falta un triturador: la peque se come el plátano que da gusto: chafado con un tenedor, chupeteándolo con sus encías... También los gajos de naranja y mandarina. 
Pero no, nosotros no somos 100% de baby led weaning...
Sobra decir aquí que come con cuchara, que sólo hemos probado a hacer blw con la fruta y alguna que otra judía verde y que tratamos de variar el menú de cada día con diferentes combinaciones de verduras y pollo, verduras y arroz, arroz con pavo...y verduras... además de la fruta, que altern…

Toc, toc...¿Estás ahí?

Durante mi segundo embarazo, que viví con una fuerte carga de estrés durante varios meses, me decían que me convenía tranquilidad para que a la bebé no le afectasen mis pensamientos negativos o mis nervios. Pero..., ¿Es todo tan sencillo en realidad?, ¿Es la conexión con lo que hay dentro de nuestra tripa tan directa?

Me refiero a que si la madre está en modo off, ¿El embrión o el feto también lo está?

He leído varios artículos que dicen que fisiológicamente, la placenta es la encargada de transmitir hormonas al feto: si existe estrés, los niveles de cortisol aumentan e incluso si lo que existen son sentimientos positivos, fluyen las endorfinas y otras hormonas de la felicidad. De hecho, los receptores de las sustancias positivas maduran muy pronto en el cerebro del embrión, por lo que...Sí, es bueno estar tranquila y contenta durante todo el embarazo.

Pero, ¿Qué pasa con la mamá?, ¿Cuándo ''conecta'' con la vida que lleva dentro?

Admiro a esas mamis que hablan cursi todo su embarazo y dicen cosas como que son felices «siendo dos corazones que laten en un mismo cuerpo» , o que gestar una vida hace que se sientan «portadoras de felicidad plena». No lo niego, es un momento único e irrepetible; nunca te vas a sentir tan gordita y tan feliz como en esas 40 semanas..., pero también vas a encontrar otros sentimientos como la culpa, la responsabilidad, el temor y los miedos a hacerlo (o estar haciéndolo mal), la intranquilidad (¿Late?, ¿Se mueve?, ¿Estará bien ahí dentro?, etc.) Y muchos otros que se prolongarán en el tiempo ya con el bebé fuera de tu cuerpo. Y no por ello eres o serás peor mamá.

La conexión puede no ser inmediata o incluso todo lo placentera que soñamos algún día que sería. A veces incluso no te queda tiempo para pensar que quizá deberías 'conectar' más, hacer 'un posible' para sentiros una sola persona.

A veces incluso sólo recuerdas que estás embarazada cuando ves que tu tripa comienza a despegar o notas claramente las primeras patadas de tu bebé...

O sí puede serlo. Conocí una chica que estando embarazada de seis meses acariciaba su barriga y confesaba notar y sentir que su bebé se dormía dentro.

Cada mamá es un mundo y cada una (faltaría más) es libre de sentir y vivir de una manera única su embarazo. Todas son válidas porque todas son diferentes. Incluso distintas son las formas de sentir de un embarazo a otro..., ¿Cómo no va a serlo en dos personas diferentes?

«Siéntete la mejor mamá del mundo» me dijeron una vez con mi primera hija. Y es un gran consejo, aunque le añadiría el «y Siéntete como te dé la gana cuando te dé la gana», que seguro lo harás bien.

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