Horror: piojos

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Creemos que el calendario escolar es también el calendario de los piojos. Pues es falso. La pediculosis (o como se llama técnicamente a los piojos) puede aparecer en cualquier época del año y a nosotros nos tocó en pleno mes de julio, con el calorazo de la ola de calor africano azotando Madrid, la tentación de un chapuzón en la piscina a la mínima gota de sudor y el deseo de ponerse gorra a la primera de cambio.
Llevábamos un par de días notando que la peque se radicaba mucho la cabeza, pero ya el último día, viéndola que tenía hasta desazón, decidimos llevarla al pediatra, convencidos de que lo que le picaba era un nuevo brote de dermatitis y que las cositas blancas de su cuero cabelludo eran las pieles muertas que aparecían por la misma.
Nada más lejos de la realidad: "Esto son liendres", dijo la pediatra.
Y es que, por lo visto, es muy fácil confundir a los huevos de los piojos con granitos de caspa, pero también la mar de sencillo identificar unos de otros. Aquí, alguna…

Sobreviviendo a los cólicos del lactante

Ser mami por segunda vez depara grandes sorpresas. Básicamente, las de cositas que le pasan a tu segundo bebé que no le ocurrieron a tu primero o que por lo menos no recuerdas haber vivido con él.

En nuestro caso, y desde hace más o menos 15 días, se lo debemos a los llamados cólicos del lactante o mejor dicho: "aquello que intuyes que le pasa a tu hijo porque ves que no para de llorar como si lo matasen y en realidad no sabes a qué se debe".

Pues sí, llegadas las 21:00 horas de cada día, nuestra bebé llora desconsoladamente, se encoge, abre la boca pero no para mamar y sigue llorando como si algo en su pequeño cuerpecito se estuviera moviendo y le molestara horrores.

Con nuestra mayor recordábamos haber pasado esto durante un par de días, no más. Pero ya son dos semanas en que no sabemos para dónde tirar. Lo único que le consuela a la peque es estar cogida, contra el pecho y, mientras tanto, procuramos acariciarle la espalda, las piernas, los brazos, acunándola como si no hubiera un mañana.

Por si acaso, y agradeciendo mil consejos de vecinas, mamás del parque, amigas y compañeras de trabajo, mamá, tías, etc. mientras tanto, decidimos acercarla al pediatra en busca de consejo profesional.

Efectivamente, son cólicos o eso parece ser. Para lo cual, según nos indicó la pediatra, no hay nada que acierte a acabar con ellos porque no se sabe a ciencia cierta qué los ocasiona. "Se debe a inmadurez del estómago, de los intestinos...o de algo en su organismo, pero todavía no se conocen las causas que los provocan".

Total, que nos ha recomendado no continuar con las infusiones de manzanilla e hinojo que compramos en la farmacia, porque al tener lactancia materna exclusiva, "es una pena que tengáis que meterle la tetina del biberón sólo para esto" (con tal de escuchar tanto lloro, lo que sea, pensé yo...).

    * Hago aquí un pequeño paréntesis porque nunca quiso tetina ni biberón, con lo que nuestros intentos por que se tomara la infusión, fueron siempre infructuosos...

El pediatra nos recomendó Reuteri, que se suministra en gotitas y son probióticos para animar a que la flora del estómago de nuestra peque, se asiente.

¿Más remedios?

El reuteri cada día + mucho mimo + mucho paseo + masajes todas las noches, parece que empiezan a tener algunos efectos: los lloros ya no duran horas, sino medias horas o hora y media, lo cual es todo un avance.

Pero no ha sido lo único que nos han trasladado quienes han vivido lo mismo que nosotros con sus vástagos.

Os dejo a continuación todos los consejos que nos han dado, por si a algun@ les sirve:

- Que la mamá tome infusiones de tila para que ésta, pase a la leche
- Complementos alimenticios: Reuteri, Colimil...
- Infusiones para el bebé de tomillo, hinojo, manzanilla... que se pueden comprar en el herbolario y cocerse en casa o bien en botes ya preparados que venden en las farmacias y en centros comerciales. Marcas como Blevit, Almirón o Nutribén, las tienen



- Otros remedios "manuales": colocar al bebé boca abajo, pasearlo pegadito a la mamá la mayor parte del tiempo o dar masajes en su barriguita cada día, para ayudar a que su tránsito intestinal se active un poquitín más



 * Fuente: Pinterest


¿Y a vosotros?, ¿qué os funcionó para los cólicos del lactante?

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