Cosas que olvidarás (olvidaremos) de cuando eras bebé

Pasan los meses a la velocidad del rayo. Tan lentos las últimas semanas cuando te esperábamos y tan veloces estos primeros a tu lado... Qué le vamos a hacer, dicen que es ley de vida y que a medida que crecéis, mayor es la sensación de que el tiempo pasa volando.En nada, te plantas en tu primer cumpleaños como si nada y ya casi habremos olvidado tus gorgoritos de las primeras noches en casa. Esos ruiditos extraños que nunca supimos bien si se debían a tu rinitis de nacimiento o a que todos los bebés en sus primeros días de vida es normal que hagan. Tu olor al nacer, el que se quedó contigo los primeros días y el que grabé a fuego como un recuerdo precioso, también se diluirá entre esos otros olores a bebé que ayudan a potenciar las cremas hidratantes, la colonia y hasta las babas que sueltas.No se me olvidará, sin embargo, lo que sentí cuando te pusieron encima de mí plagada de vérnix: calor. Estabas muy calentita y en mi cabeza sólo cabía que tenía que arroparte más, que no quería qu…

Sobreviviendo a los cólicos del lactante: II parte

Ni las gotas, ni las infusiones funcionaron para que nuestra bebé dejara de tener cólicos. Tal y como contaba en esta entrada, llevaba la pobre varias semanas sufriendo los tan temidos cólicos del lactante que le provocaban lloros intensos llegada las 20:00-20:30h de la tarde.

Mientras sucedían, tener en brazos, acariciarle la barriguita, tocarle, cantarle nanas, mecerla...no le calmaban lo más mínimo. Por eso, tras leer en algún que otro lado que los cólicos del lactante eran llanamente falta de contacto con el bebé, tomé una decisión: que esto no se solucionaba con remedios de la abuela ni leyendo y releyendo artículos en Internet. Porque como nos indicó nuestra pediatra, no se sabe a ciencia cierta qué los produce, sólo que aparecen por inmadurez del sistema digestivo del bebé, lo que les hace más propensos a los gases, a no poder expulsarlos, a ser mucho más sensibles a estímulos que los ponen nerviosos, etc.

Tras probar a darle infusiones de manzanilla e hinojo, a cada día dosificarle puntualmente cinco gotitas de Reuteri para que los probióticos ayudaran a su sistema digestivo inmaduro y a masajearle tras el baño su inflamada tripita...puedo decir a día de hoy, cuando ya parece que han pasado las semanas de cólicos, que lo más efectivo han sido...LAS SESIONES DE FISIOTERAPIA a las que hemos acudido en las tres últimas semanas.

Las sesiones han sido tres, de una hora de duración cada una y en ellas, la fisio ha masajeado su tripa, haciendo con sus manos el recorrido del intestino y presionando allá donde ella percibía que se encontraba algún gas no expulsado. Primero empezaba por el cráneo y poco a poco, con una sensibilidad tremenda (tanta, que la bebé se pasaba las sesiones dormida sin apenas despertares), iba bajando hasta la tripa. Con la otra mano sostenía la cadera y las piernas mientras hacía con ella movimientos rotativos.

Me explicó que más del 60% de sus pacientes son bebés. Que los cólicos son una patología más frecuente de lo que nos imaginamos y que con paciencia, buen humor y...masajes del tipo del que ella le ha hecho a nuestra bebé, se matizan los síntomas enormemente, cesan los lloros y simplemente pasan.

El masaje que se puede hacer en casa para facilitar la expulsión de los gases en el bebé es el llamado 'Masaje I Love U' y puede verse en este vídeo:


Algunos consejos:

Los masajes nos han ido estupendamente. Tanto, que ya no tenemos lloros nocturnos debidos a los gases.

Cada día, por la mañana con el cambio del primer pañal y después del baño a última hora de la tarde, intento hacerle un masajito.

No obstante, si estáis pensando en comenzar a darle uno, es preferible esperar a que cesen los lloros o los momentos de crisis del cólico, porque de lo contrario, podemos hacerle daño al bebé y el masaje no servir para nada.

Lo fundamental es:

* Relajarse
* No ponernos a dar dar el masaje en el mismo momento de crisis
* Mantener una posición cómoda, tanto para nosotros como para el bebé. Nosotras lo hacemos encima del cambiador o a veces en la cama
* Sobre todo, no debe producirle dolor al bebé por lo que la presión que hagamos sobre su tripita debe ser mínima
* Tener paciencia: los resultados no se van a ver inmediatamente, sino al cabo de varios días
* Darle tiempo al bebé tanto para el comienzo, como para el desarrollo de los masaje y, sobre todo, para que sus problemas con los gases pasen. Cada bebé es distinto y cada uno tiene su tiempo para la mejora

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