¿Exigimos al mayor más de lo que deberíamos?

Sirvan estas líneas para inaugurar la nueva entrada del nuevo año... ¡Feliz 2019!, que espero hayáis comenzado con buen pie. En casa lo hemos estrenado de la misma manera de la que lo terminamos: con virus.Primero fue la mayor, luego caí yo y para estrenar este 2019, la peque ha sido la que ha continuado la racha. Nada preocupante, pero molesto, muy molesto.Y esto nos lleva a una pequeña reflexión, porque mientras la mayor estuvo malita, con vómitos, fiebre, malestar en general, dolor de tripa, etc..., se sentía segura, acompañada, mimada... y notar esto y que te diga si la vas a cuidar siempre, te da que pensar. Sobre todo porque quizá desde que nació su hermana hace un año y medio no la hemos prestado toda la atención que se merece. ¡Que sólo tiene 5 años! Puede que a veces se nos olvide y la exijamos más de lo que debemos. Mientras le pedimos cosas, aunque pensamos que estamos favoreciendo su autonomía y que le estamos otorgando la categoría inigualable de hermana mayor, puede que …

Sobreviviendo a los cólicos del lactante: II parte

Ni las gotas, ni las infusiones funcionaron para que nuestra bebé dejara de tener cólicos. Tal y como contaba en esta entrada, llevaba la pobre varias semanas sufriendo los tan temidos cólicos del lactante que le provocaban lloros intensos llegada las 20:00-20:30h de la tarde.

Mientras sucedían, tener en brazos, acariciarle la barriguita, tocarle, cantarle nanas, mecerla...no le calmaban lo más mínimo. Por eso, tras leer en algún que otro lado que los cólicos del lactante eran llanamente falta de contacto con el bebé, tomé una decisión: que esto no se solucionaba con remedios de la abuela ni leyendo y releyendo artículos en Internet. Porque como nos indicó nuestra pediatra, no se sabe a ciencia cierta qué los produce, sólo que aparecen por inmadurez del sistema digestivo del bebé, lo que les hace más propensos a los gases, a no poder expulsarlos, a ser mucho más sensibles a estímulos que los ponen nerviosos, etc.

Tras probar a darle infusiones de manzanilla e hinojo, a cada día dosificarle puntualmente cinco gotitas de Reuteri para que los probióticos ayudaran a su sistema digestivo inmaduro y a masajearle tras el baño su inflamada tripita...puedo decir a día de hoy, cuando ya parece que han pasado las semanas de cólicos, que lo más efectivo han sido...LAS SESIONES DE FISIOTERAPIA a las que hemos acudido en las tres últimas semanas.

Las sesiones han sido tres, de una hora de duración cada una y en ellas, la fisio ha masajeado su tripa, haciendo con sus manos el recorrido del intestino y presionando allá donde ella percibía que se encontraba algún gas no expulsado. Primero empezaba por el cráneo y poco a poco, con una sensibilidad tremenda (tanta, que la bebé se pasaba las sesiones dormida sin apenas despertares), iba bajando hasta la tripa. Con la otra mano sostenía la cadera y las piernas mientras hacía con ella movimientos rotativos.

Me explicó que más del 60% de sus pacientes son bebés. Que los cólicos son una patología más frecuente de lo que nos imaginamos y que con paciencia, buen humor y...masajes del tipo del que ella le ha hecho a nuestra bebé, se matizan los síntomas enormemente, cesan los lloros y simplemente pasan.

El masaje que se puede hacer en casa para facilitar la expulsión de los gases en el bebé es el llamado 'Masaje I Love U' y puede verse en este vídeo:


Algunos consejos:

Los masajes nos han ido estupendamente. Tanto, que ya no tenemos lloros nocturnos debidos a los gases.

Cada día, por la mañana con el cambio del primer pañal y después del baño a última hora de la tarde, intento hacerle un masajito.

No obstante, si estáis pensando en comenzar a darle uno, es preferible esperar a que cesen los lloros o los momentos de crisis del cólico, porque de lo contrario, podemos hacerle daño al bebé y el masaje no servir para nada.

Lo fundamental es:

* Relajarse
* No ponernos a dar dar el masaje en el mismo momento de crisis
* Mantener una posición cómoda, tanto para nosotros como para el bebé. Nosotras lo hacemos encima del cambiador o a veces en la cama
* Sobre todo, no debe producirle dolor al bebé por lo que la presión que hagamos sobre su tripita debe ser mínima
* Tener paciencia: los resultados no se van a ver inmediatamente, sino al cabo de varios días
* Darle tiempo al bebé tanto para el comienzo, como para el desarrollo de los masaje y, sobre todo, para que sus problemas con los gases pasen. Cada bebé es distinto y cada uno tiene su tiempo para la mejora

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