Horror: piojos

Imagen
Creemos que el calendario escolar es también el calendario de los piojos. Pues es falso. La pediculosis (o como se llama técnicamente a los piojos) puede aparecer en cualquier época del año y a nosotros nos tocó en pleno mes de julio, con el calorazo de la ola de calor africano azotando Madrid, la tentación de un chapuzón en la piscina a la mínima gota de sudor y el deseo de ponerse gorra a la primera de cambio.
Llevábamos un par de días notando que la peque se radicaba mucho la cabeza, pero ya el último día, viéndola que tenía hasta desazón, decidimos llevarla al pediatra, convencidos de que lo que le picaba era un nuevo brote de dermatitis y que las cositas blancas de su cuero cabelludo eran las pieles muertas que aparecían por la misma.
Nada más lejos de la realidad: "Esto son liendres", dijo la pediatra.
Y es que, por lo visto, es muy fácil confundir a los huevos de los piojos con granitos de caspa, pero también la mar de sencillo identificar unos de otros. Aquí, alguna…

Estenosis del conducto lagrimal: mi bebé tiene los ojos malitos

Desde que nació, mi bebé tiene los ojos con muchas legañitas. Es lo mismo que le ocurrió a mi primera hija, sólo que en ese caso, el problema se solucionó llegado al segundo mes.

En esta ocasión, vamos a alcanzar ya casi el cuarto mes y seguimos con legañitas en ambos ojos. No es nada escandaloso, pero cuando se duerme y se despierta, muchas veces alguno de los dos ojos no se le abre del todo porque se le ha quedado literalmente pegado. Las mucosidades que le salen se ve perfectamente que, si masajeas la zona más próxima al lagrimal, facilita mucho que salga poco a poco. No son tampoco verdosas ni amarillentas,más bien tienen un tono cercano al beige.

Según la pediatra, nuestra bebé padece estenosis del conducto lagrimal. Desde que nació y esto es que sus conducto del lagrimal es tan estrecho que no deja pasar las lágrimas y las acuosidades que deberían reconducirse hacia la nariz, de modo que al generarse, salen por los ojos, se llenan de lágrimas yen muchas ocasiones, de mucosidad que al resecarse hace que se formen las legañas.

Hasta el octavo mes parece ser que es normal, aunque no habitual. Hay que armarse de paciencia y masajear la zona para ayudar a que el conducto se abra y permita pasar la legaña correctamente.

Hace unas semanas tenía los párpados tan enrojecidos que creímos que tenía conjuntivitis, así que tras examinarla, la pediatra lo descartó. No existe infección..., el problema es que lo que sí tiene es dermatitis, así que al contacto con la delicada piel de los ojitos, el picor hace que se enrojezca. 

Una semana estuvimos dándole unas gotas y mejoró bastante, pero digamos que el tratamiento de seguimiento que debemos realizar es limpieza de los ojitos con suero fisiológico y aplicar Nutrasona en la parte enrojecida, para la dermatitis.



Comentarios

Entradas populares de este blog

Onicomadesis...otro 'efecto secundario del virus boca-mano-pie'

Nuestro carrito: el NGE Elegance

Nuestra sillita de paseo: MacLaren Quest