Destete tras una lactancia "prolongada"

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¿Qué es una lactancia prolongada? Prolongar significa alargar... y partiendo de esa base, la nuestra está siendo una lactancia prolongada, que hemos alargado más allá de los 24 meses, los dos años, los terribles dos años. Y es que somos muy obedientes y nos tomamos muy en serio las recomendaciones tanto de la AEPED (Asociación Española de Pediatría) y de la OMS (Organización Mundial de la Salud). Esta primera, afirma que, si bien "prolongar significa hacer que algo dure más tiempo de lo normal o establecido, el empleo de este término puede hacer pensar que la lactancia en niños mayores de un año se considera como algo que está 'más allá de las recomendaciones', cuando en realidad es un objetivo en salud materno-infantil.

En España y en mi círculo más próximo, dar el pecho más allá de los seis primeros meses ya es toda una proeza. No conozco muchas mamás que hayan decidido hacerlo. Las más, quizá llegan a los seis o incluso a los siete, pero hacerlo hasta los nueve ya es …

Alimentación bebé 6 meses

Y así, casi sin pestañear, ha pasado medio año desde que nuestra pequeña nació. Seis meses en los que no hemos dejado de aprender (porque nunca se deja de ser primerizo) y en los que nos han vuelto a surgir mil dudas. Entre ellas, las referidas a la alimentación del bebé.
Hasta ahora hemos continuado con lactancia materna exclusiva, a demanda. Desde el principio se enganchó muy bien al pecho y no he tenido ni un solo problema, ni de agarre, ni de grietas, ni mastitis, ni nada que nos haya hecho ni un poquito complicado esto de lactar.

Llegados a los 6 meses, los bebés (aunque podrían continuar con lactancia materna exclusiva), se recomienda que comiencen a probar nuevos alimentos en lo que se conoce como alimentación complementaria… que es eso mismo: complementaria, no sustitutoria. Así, y siguiendo las pautas que ya mantuvimos con nuestra primera hija, hemos empezado a darle cereales sin gluten, por aquello de las alergias.

Los probé con agua mineral y sólo de ver la cara de asco que ponía la pobre, me convencí para dárselos con mi leche. De momento sólo hemos probado en biberón, pero no descarto hacer ‘puchas’ como dice mi marido, y dárselos con cuchara (después de la guerra que hemos tenido para que cogiera la tetina de biberón…y después de probar mil biberones…¡¡habrá que resarcirse!!)
Los cereales que estamos utilizando son los de la marca Hipp, ecológicos, que como digo se los mezclo con mi leche.

Ayer comenzamos también con la fruta, aunque estos días atrás empezamos a darle gajos de mandarina y trozos de plátano para que ella empezara a reconocer nuevas texturas y se las llevara a la boca. He de decir que ha sido más fácil que con su hermana, que ni con trozos, ni con texturas ni hecha puré quería ver la fruta de cerca.

Poco a poco, seguiremos con las verduras (zanahoria cocida, patata, puerro, calabacín…) hasta que añadamos carnes como pollo, pavo o ternera (el cerdo, mejor mucho más adelante).


Sin prisa, pero sin pausa, como se suele decir. Confiando siempre en nuestro instinto y observando cómo ella va notando nuevos sabores, nuevas texturas y va incorporando a su dieta nuevos alimentos que se complementan con la leche materna que seguiremos dando hasta que el disfrute sea mutuo.

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