Cogerle el gusto a la comida

Imagen
Tenemos toda la equipación para salir airosas en la introducción de la alimentación complementaria de la pequeña: tenemos cuchara de plástico, de un tamaño lo suficientemente pequeño como para que le quepa en la boca y no le haga daño, tenemos plato/cuenco hondo, tenemos trona (la evolutiva de Jané) y tenemos babero...
Ahora bien, ¿Es necesario todo este despliegue para dar de comer a un bebé de seis meses y medio? Está claro que no. Porque hasta para darles de comer fruta, no hace ni falta un triturador: la peque se come el plátano que da gusto: chafado con un tenedor, chupeteándolo con sus encías... También los gajos de naranja y mandarina. 
Pero no, nosotros no somos 100% de baby led weaning...
Sobra decir aquí que come con cuchara, que sólo hemos probado a hacer blw con la fruta y alguna que otra judía verde y que tratamos de variar el menú de cada día con diferentes combinaciones de verduras y pollo, verduras y arroz, arroz con pavo...y verduras... además de la fruta, que altern…

Alimentación bebé 6 meses

Y así, casi sin pestañear, ha pasado medio año desde que nuestra pequeña nació. Seis meses en los que no hemos dejado de aprender (porque nunca se deja de ser primerizo) y en los que nos han vuelto a surgir mil dudas. Entre ellas, las referidas a la alimentación del bebé.
Hasta ahora hemos continuado con lactancia materna exclusiva, a demanda. Desde el principio se enganchó muy bien al pecho y no he tenido ni un solo problema, ni de agarre, ni de grietas, ni mastitis, ni nada que nos haya hecho ni un poquito complicado esto de lactar.

Llegados a los 6 meses, los bebés (aunque podrían continuar con lactancia materna exclusiva), se recomienda que comiencen a probar nuevos alimentos en lo que se conoce como alimentación complementaria… que es eso mismo: complementaria, no sustitutoria. Así, y siguiendo las pautas que ya mantuvimos con nuestra primera hija, hemos empezado a darle cereales sin gluten, por aquello de las alergias.

Los probé con agua mineral y sólo de ver la cara de asco que ponía la pobre, me convencí para dárselos con mi leche. De momento sólo hemos probado en biberón, pero no descarto hacer ‘puchas’ como dice mi marido, y dárselos con cuchara (después de la guerra que hemos tenido para que cogiera la tetina de biberón…y después de probar mil biberones…¡¡habrá que resarcirse!!)
Los cereales que estamos utilizando son los de la marca Hipp, ecológicos, que como digo se los mezclo con mi leche.

Ayer comenzamos también con la fruta, aunque estos días atrás empezamos a darle gajos de mandarina y trozos de plátano para que ella empezara a reconocer nuevas texturas y se las llevara a la boca. He de decir que ha sido más fácil que con su hermana, que ni con trozos, ni con texturas ni hecha puré quería ver la fruta de cerca.

Poco a poco, seguiremos con las verduras (zanahoria cocida, patata, puerro, calabacín…) hasta que añadamos carnes como pollo, pavo o ternera (el cerdo, mejor mucho más adelante).


Sin prisa, pero sin pausa, como se suele decir. Confiando siempre en nuestro instinto y observando cómo ella va notando nuevos sabores, nuevas texturas y va incorporando a su dieta nuevos alimentos que se complementan con la leche materna que seguiremos dando hasta que el disfrute sea mutuo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Onicomadesis...otro 'efecto secundario del virus boca-mano-pie'

Nuestro carrito: el NGE Elegance

Nuestra sillita de paseo: MacLaren Quest