Horror: piojos

Imagen
Creemos que el calendario escolar es también el calendario de los piojos. Pues es falso. La pediculosis (o como se llama técnicamente a los piojos) puede aparecer en cualquier época del año y a nosotros nos tocó en pleno mes de julio, con el calorazo de la ola de calor africano azotando Madrid, la tentación de un chapuzón en la piscina a la mínima gota de sudor y el deseo de ponerse gorra a la primera de cambio.
Llevábamos un par de días notando que la peque se radicaba mucho la cabeza, pero ya el último día, viéndola que tenía hasta desazón, decidimos llevarla al pediatra, convencidos de que lo que le picaba era un nuevo brote de dermatitis y que las cositas blancas de su cuero cabelludo eran las pieles muertas que aparecían por la misma.
Nada más lejos de la realidad: "Esto son liendres", dijo la pediatra.
Y es que, por lo visto, es muy fácil confundir a los huevos de los piojos con granitos de caspa, pero también la mar de sencillo identificar unos de otros. Aquí, alguna…

Alimentación bebé 6 meses

Y así, casi sin pestañear, ha pasado medio año desde que nuestra pequeña nació. Seis meses en los que no hemos dejado de aprender (porque nunca se deja de ser primerizo) y en los que nos han vuelto a surgir mil dudas. Entre ellas, las referidas a la alimentación del bebé.
Hasta ahora hemos continuado con lactancia materna exclusiva, a demanda. Desde el principio se enganchó muy bien al pecho y no he tenido ni un solo problema, ni de agarre, ni de grietas, ni mastitis, ni nada que nos haya hecho ni un poquito complicado esto de lactar.

Llegados a los 6 meses, los bebés (aunque podrían continuar con lactancia materna exclusiva), se recomienda que comiencen a probar nuevos alimentos en lo que se conoce como alimentación complementaria… que es eso mismo: complementaria, no sustitutoria. Así, y siguiendo las pautas que ya mantuvimos con nuestra primera hija, hemos empezado a darle cereales sin gluten, por aquello de las alergias.

Los probé con agua mineral y sólo de ver la cara de asco que ponía la pobre, me convencí para dárselos con mi leche. De momento sólo hemos probado en biberón, pero no descarto hacer ‘puchas’ como dice mi marido, y dárselos con cuchara (después de la guerra que hemos tenido para que cogiera la tetina de biberón…y después de probar mil biberones…¡¡habrá que resarcirse!!)
Los cereales que estamos utilizando son los de la marca Hipp, ecológicos, que como digo se los mezclo con mi leche.

Ayer comenzamos también con la fruta, aunque estos días atrás empezamos a darle gajos de mandarina y trozos de plátano para que ella empezara a reconocer nuevas texturas y se las llevara a la boca. He de decir que ha sido más fácil que con su hermana, que ni con trozos, ni con texturas ni hecha puré quería ver la fruta de cerca.

Poco a poco, seguiremos con las verduras (zanahoria cocida, patata, puerro, calabacín…) hasta que añadamos carnes como pollo, pavo o ternera (el cerdo, mejor mucho más adelante).


Sin prisa, pero sin pausa, como se suele decir. Confiando siempre en nuestro instinto y observando cómo ella va notando nuevos sabores, nuevas texturas y va incorporando a su dieta nuevos alimentos que se complementan con la leche materna que seguiremos dando hasta que el disfrute sea mutuo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Onicomadesis...otro 'efecto secundario del virus boca-mano-pie'

Nuestro carrito: el NGE Elegance

Nuestra sillita de paseo: MacLaren Quest